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Holanda, con ayuda
El abrazo de Huntelaar con Martins Indi y la desazón de los mexicanos. El exdelantero del Real Madrid marcó, de penal, en tiempo adicional el pasaje de Holanda a cuartos de final. Fue un “piletazo” de Robben.
Holanda se llevó un triunfo que quizás mereció, pero se lo llevó gracias a un penal en el que Arjen Robben simuló una falta y el árbitro portugués Pedro Proenca (que no le había cobrado uno legítimo en el primer tiempo) compró.
Por eso, esta eliminación mexicana será tema de discusión y mucho por las contradictorias declaraciones de Robben. (Ver aparte).
En lo futbolístico, México le jugó de igual a igual a Holanda y lo embocó en el comienzo del segundo tiempo, con un gran remate de afuera del área de Giovanni Dos Santos que dejó sin chances a Cillessen, que estaba tapado.
A partir de allí, quiso protagonizar el partido, primero manejando la pelota y buscando un segundo gol que desperdició Oribe Peralta y después retrasando sus líneas y jugando cada vez más cerca de Guillermo Ochoa, que volvió a ser figura con sus atajadas, algunas heroicas, pero a los 42 minutos no pudo con un remate de Wesley Sneijder a quemarropa, en un rebote de un córner y en tiempo adicional (el portugués había dado correctamente 6 minutos) con el penal de Rafa Márquez a Robben, que en realidad "fue un piletazo" del delantero, que ya se había tirado dos veces en forma similar, pero había sido víctima de una doble falta en la que uno de sus infractores (Héctor Moreno) se fracturó. Remató Huntelaar y dejó sin chances a Ochoa.
Holanda se pegó un gran susto, pero llegó a cuartos de final y ahora jugará con el increíble Costa Rica.
México se fue como en los últimos mundiales en octavos de final, pero con la satisfacción de haber hecho un gran trabajo.

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