Con la Bolsa local cerrada por la conmemoración del Día de la Patria y Wall Street por el "Memorial Day", nos quedamos sin referencias validas que permitiesen especular "qué hubiera sucedido si" o qué fuerzas serían las que podrían estar primando en la apertura de hoy. Lo más que podemos comentar es que fue una rueda con subas generalizadas de acciones en Asia (+1,5%), mermas en Europa (-0,6%) y América latina (la excepción, Brasil +0,43%), el euro retrocediendo debajo de u$s 1,1 y el precio del Brent trepando 0,81%; para que cada uno infiera los escenarios que imagine hubieran sido posibles para la plaza porteña. Quien esto escribe, lleva comentando jornada tras jornada -apenas en tres oportunidades la columna escapó a nuestra responsabilidad- lo que ocurrió en el mercado bursátil 17 años, 6 meses y 15 días (originalmente Nueva York, cuando cupo, México, Brasil y Chile, y en los últimos tiempos la plaza local, a la que suma desde septiembre el comentario de los balances). Digamos más 20.000 horas para escribir, estudiar y pensar "mercado". ¿Qué fue lo aprendido?: cuando hablamos del futuro, que muy probablemente estemos errados en lo que escribimos, que si los argumentos son correctos el resultado final seguramente no lo será y que si acertamos en la conclusión, las razones habitualmente serán erróneas. Y cuando hablamos del pasado que, tratándose el mercado financiero de un sistema integrado por innumerables personas con innumerables motivos, es imposible reflejar fielmente las razones que derivaron en una suba o una baja de sus activos. Lo más que podemos hacer, pero no siempre, es resumir lo que podría haber sido más significativo, sabiendo que la explicación es parcial, incompleta y muy probablemente errónea. Todo esto no significa que escribir/leer estas columnas sean un ejercicio fútil. Por ejemplo, como en el comentario de ayer, podemos desgranar qué factores no fueron significativos en el movimiento del mercado. Por eso el objetivo de esta columna, más que proveer información es estimular al lector para que, acordando o disintiendo con lo que escribimos, piense, saque sus propias conclusiones y decida qué hacer. Y como consejo, sólo uno: tenga siempre mucho cuidado.
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