2 de julio 2012 - 00:00

Hoy reabre Nucete: Gobierno pagará parte de los salarios

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
Agro Aceitunera, productora de aceitunas bajo la marca Nucete, reabriría hoy sus puertas, tras un acuerdo al que llegaron los dueños con las autoridades de la provincia de La Rioja. El mismo prevé que la firma recibirá un importe suficiente para pagarles los salarios de seis días por mes a sus 500 trabajadores durante tres meses, lapso tras el cual comenzarían a recibir los fondos provenientes de sus exportaciones a Brasil, su principal mercado (envían cerca del 80% de su producción al socio del Mercosur).

El cierre de la empresa había sido provocado justamente por las restricciones que impuso el vecino país al ingreso de alimentos argentinos, en represalia por las trabas que viene aplicando el Gobierno contra todas las importaciones, incluidas las brasileñas. Tras una ardua negociación, las autoridades argentinas consiguieron el levantamiento temporal de las licencias no automáticas aplicadas por Brasil al ingreso de aceitunas, y los embarques recomenzarían en los próximos días. La empresa había anunciado (y concretado) su cierre «definitivo» a fines de la semana pasada; la repercusión que tuvo el caso, sumada a que el mismo día otras tres firmas también decidieron cesar sus operaciones, provocó una rápida intervención del Gobierno nacional, que derivó en el acuerdo para la reapertura de Agro Aceitunera.

Más complejo parece ser el caso de Carnes Pampeanas, el frigorífico ubicado en las afueras de Santa Rosa, y en el que trabajaban 250 personas. Pese a que los trabajadores aceptaron retirarse cobrando el 100% de la indemnización y que el sindicato de la Carne estuvo de acuerdo, el viernes el Ministerio de Trabajo dictó una rarísima «conciliación obligatoria» (no hay conflicto que justifique una medida suspensiva como la adoptada) y pretendería la reapertura.

Sucede que Carnes Pampeanas no tiene qué hacer: sus trabajadores vienen cobrando sus salarios desde hace 9 meses sólo para ir a la fábrica a hacer acto de presencia. La desaparición de unas 12 millones de cabezas de ganado, y la virtual prohibición de exportar carne que impuso hace ya tres años el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hizo desaparecer el negocio de los frigoríficos. Además de Carnes Pampeanas y de Swift (que dejó el país en febrero) el sector habría perdido más de una docena de establecimientos chicos y medianos, que no aparecieron en los medios pero que en total despidieron a más gente que los dos mencionados. En lo que hace a Nucete, el pasado fin de semana un grupo de operarios fue a trabajar a la fábrica para hacerle mantenimiento y dejarla en condiciones de comenzar a producir desde hoy mismo.

Cabe apuntar, de todos modos, que la reapertura de Nucete (y la del frigorífico, en el improbable caso que se conserán sólo paliativos momentáneos en un ambiente recesivo que ya comienza a palparse. Numerosas empresas de todos los sectores están procediendo a suspender operarios, eliminar de plano horas extra, fraccionar el pago del aguinaldo y a despedir parte de su personal.

Es el caso de Alpargatas: la mayor empresa textil del país comenzará el lunes próximo a brindar «actividades de capacitación» a 3.000 de sus empleados; esos cursos les insumirán entre cuatro y cinco horas diarias. Obviamente, esos empleados quedarán fuera del proceso productivo mientras dure la «capacitación». Inmediatamente después todo el personal de Alpargatas «gozará» de vacaciones por una semana, a partir del 16 de julio. En su comunicado, la empresa (que es propiedad del brasileño Grupo Camargo Corréa) admite que buscan «soluciones creativas» para preservar las fuentes de trabajo y los salarios, «frente a una coyuntura complicada como la que atraviesa el sector de calzados en el país».

Es necesario repetir que la visibilidad de estos casos debe atribuirse al tamaño y el peso de las empresas que adoptan medidas como las descriptas. Sin embargo, distan de ser las únicas: en todo el sector industrial, la construcción, el comercio y algunos servicios se replican a escala.

Dejá tu comentario