31 de julio 2018 - 00:00

Iaraf: ajuste fiscal llegaría a $140.000 M para 2019

El instituto asegura que se debe tomar como base el gasto final para este año. Si se calculara según la proyección de 2019, llegaría a $360.542 M.

Iaraf: ajuste fiscal llegaría a $140.000 M para 2019
El ajuste fiscal para 2019 sería menor que el estipulado originalmente por el propio Gobierno, y llegaría a los $140.000 millones. Así lo menciona el último informe del IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal), que toma como base de cálculo "correcta" el gasto proyectado para este año. Según la consultora, en un trabajo firmado por los economistas Nadin Argañaraz, Ariel Barraud y Valentín Mongi, "hay solamente dos maneras de cuantificar el recorte. Una es hacerlo sobre el gasto proyectado para 2019 y otra sobre el gasto proyectado 2018". Si el recorte se calcular sobre el gasto proyectado originalmente para 2019, el monto es de $360.000 millones. Así se cumple con la meta de déficit primario de 1,4% del PBI. Por otra parte, si el recorte se calcula sobre el gasto proyectado 2018, es de $140.000 millones. Para el IARAF, "desde nuestro punto de vista es mucho más razonable y simple establecer el monto de recorte sobre el gasto proyectado 2018. Así se facilita la tarea de presupuestación por parte de los distintos niveles de gobierno".

Las principales conclusiones del informe son las siguientes:

Considerando que es vital la reducción del déficit primario como porcentaje del PBI, resulta esencial que la discusión del recorte entre los actores involucrados sea con un criterio claro y preciso. La sociedad debe tener pleno conocimiento de la magnitud del ajuste que requieren las cuentas públicas argentinas.

Concretamente, los números oficiales prevén una baja en relación con el PBI de los Ingresos Totales respecto de 2018 (-0,55 puntos porcentuales) y una suba del componente automático del gasto primario (+0,57 p.p.). Sumado a que el déficit primario tiene que bajar 1,4 p.p., la baja necesaria en el componente no automático del gasto primario debe ser equivalente a 2,52 p.p. Por otro lado, el Gobierno nacional ya prevé en sus proyecciones que el componente no automático del gasto baje 0,32 p.p.

El componente no automático del gasto debe presentar un ajuste nominal extra para bajar su participación en el PBI y lograr aportar los 2,2 p.p. necesarios para alcanzar la meta fiscal. Es decir que de la participación en el PIB que el Gobierno nacional proyecta originalmente para el gasto no automático deben restarse 2,2 p.p., facilitando de esa manera el logro de la meta del 1,3% del PBI. En el diagrama siguiente puede apreciarse de manera sencilla el proceso de ajuste fiscal que permite lograr la meta de déficit primario en 2019.

La distinción entre el componente automático y el no automático del gasto primario surge a raíz de que el primero se encuentra subordinado a la inflación pasada. Por lo tanto, el margen de acción es nulo y se prevé para 2019 un crecimiento del 29%, lo que equivale a un crecimiento por encima de la inflación promedio esperada del año (21,1%). El crecimiento en términos reales conlleva un crecimiento en la participación del componente automático en el PBI, pasando de representar el 10,38% en 2018 al 10,95% en 2019.

El gasto no ajustable automáticamente debe caer para compensar esta suba del gasto, la pérdida de ingresos y la baja de 1,4 p.p. del PBI del déficit primario. Este componente contempla los subsidios a la energía y al transporte, los gastos de funcionamiento (salarios y bienes y servicios), las transferencias corrientes a provincias, el gasto de capital y otros gastos corrientes.

Lo que surge claramente de los números presentados por el Gobierno nacional es que el gasto no ajustable automáticamente por inflación proyectado originalmente para 2019 debe disminuir en $360.542 millones. Este sería el monto del ajuste necesario para cumplir con la meta de déficit primario de 2019.

La primera conclusión que se obtiene es que en lugar de ejecutar un nivel de gasto primario de $3.251.679 millones durante 2019, hay que ejecutar uno de $2.891.137 millones. Como el gasto primario automático tiene un nivel determinado de $1.796.422 millones, todo el ajuste necesario recae sobre el gasto no automático, que debe caer en $360.542 millones, alcanzando un valor de $1.094.715 millones en 2019.

La otra manera de calcular el recorte de gasto no automático es hacerlo sobre el valor proyectado para el cierre fiscal de 2018, es decir, sobre el gasto proyectado para 2018. En este caso, lo que se requiere es comparar el nivel necesario de gasto no automático para 2018 ($1.094.715 millones) con el monto del gasto no automático de 2018. Esta diferencia da un valor de $138.989 millones, que es el ajuste de gasto que debe realizarse teniendo en cuenta el valor de 2018, en lugar del valor de 2019 como en el anterior caso.

Estas dos alternativas son las únicas existentes para discutir el ajuste necesario de gasto. O se lo hace sobre el valor de 2019 o se lo hace sobre el valor de 2018. No tiene sentido plantear el ajuste del gasto de 2019 en moneda del año 2018. Eso agrega confusión a la discusión, complicando el entendimiento del verdadero recorte necesario.

A modo de ejemplo resulta útil aplicar ambas formas de calcular el recorte a la parte que les correspondería a provincias, la tercera parte del ajuste de gasto. Si se calcula sobre gasto 2019, las provincias deben aportar $120.000 millones. Por el contrario, si es sobre el gasto 2018, deben aportar $46.330 millones.

Se toman tres transferencias a provincias: fondo federal solidario, transferencias corrientes y transferencias de capital. Se supone que el año que viene se elimina el fondo federal solidario y que el ajuste restante recae en partes iguales en ambos tipos de transferencias.

En síntesis, se tiene que las estimaciones oficiales prevén un crecimiento de los ingresos totales en torno al 18,3% y del gasto primario igual a 10,1% con respecto a 2018, para lograr la meta fiscal de déficit primario igual 1,3% del PBI. El componente automático del gasto primario tiene previsto crecer un 29% y el componente no automático evidenciaría una caída nominal igual a 11,3%.

Por lo tanto, el gasto primario no automático debe caer en $360.542 millones si se lo compara contra un escenario de proyección de gasto para 2019 y debe ajustarse $138.989 millones si se contrasta con la estimación de cierre para el año 2018.

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