3 de agosto 2009 - 00:00

Ilusiona a Correa alianza militar contra Colombia

 Bogotá y Caracas - El Gobierno de Hugo Chávez y sus aliados elevaron el fin de semana el tono contra el de su par Álvaro Uribe, quien semanas atrás autorizó a Estados Unidos el establecimiento de tres bases militares en territorio colombiano. El más enfático fue el ecuatoriano Rafael Correa, quien calificó la política de Bogotá como «tremendamente» peligrosa y que incluso se arriesga a ser atacada por una coalición regional de países si continúa con la política «abusiva» contra sus vecinos.

En la misma línea, el ministro del Interior venezolano, Tarek El Aissami, acusó al Gobierno de Uribe de tener «complicidad» con los narcotraficantes colombianos, que siguen siendo los más poderosos de Sudamérica.

Correa reconoció que su país está abocado a mejorar su sistema defensivo para evitar otra incursión militar por parte de Bogotá, como la sucedida en marzo de 2008 que terminó con la muerte del líder guerrillero de las FARC Raúl Reyes, en lo que consideró «el bombardeo más grave en la historia de América Latina».

El mandatario ecuatoriano indicó al diario bogotano El Tiempo que su país es agredido por Colombia «por lo menos desde hace siete años», período que lleva Uribe en el poder.

Junto con reconocer que su país se está preparando para la defensa, porque «no va a permitir nunca más que a mansalva entren aviones y no los podamos siquiera detectar», Correa fue más lejos al advertir que «la doctrina que está enunciando Colombia es tremendamente riesgosa para Colombia misma, porque entonces nos podemos poner de acuerdo (con) Perú, Bolivia, Brasil, Venezuela para atacarla, porque a nosotros también los guerrilleros, los secuestradores, los grupos paramilitares nos crean graves problemas».

Al tiempo que rechazó las versiones que indicaban que había recibido u$s 400.000 de parte de las FARC en el año 2006 para financiar su campaña, el presidente de Ecuador anticipó que si el ex ministro de Defensa colombiano Juan Manuel Santos llega al poder (se está postulando a la presidencia), «sería un serio peligro para la región».

El Gobierno de Uribe acaba de aprobar el establecimiento de las bases de Malambo, Palanquero y Aplay en diferentes extremos del país. Ello generó la reacción no sólo de los vecinos chavistas, sino también de Chile y Brasil.

En el mismo tren de acusaciones, el ministro venezolano El Aissami criticó la «complicidad» de algunas autoridades del Gobierno de Bogotá en el tráfico internacional de estupefacientes. El Aissami reveló que en lo que va de año se incautaron en Venezuela 32 toneladas de diferentes drogas «que salen de Colombia con total impunidad».

En tanto, la prensa colombiana informó ayer que en los últimos diez años las autoridades decomisaron a las FARC armas provenientes de al menos 27 países, a los que el Gobierno colombiano pidió colaboración para averiguar su origen. En el material confiscado figuran armas y explosivos búlgaros, chinos, coreanos, rumanos, rusos, suecos, de Europa central, de Corea del Norte, estadounidenses, brasileños, ecuatorianos y venezolanos. A través de la Interpol, el Gobierno de Colombia envió 209 comunicaciones a 27 países para averiguar por el origen de armas halladas en campamentos de las FARC.

Agencias DPA, ANSA, EFE y Reuters

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