17 de diciembre 2008 - 00:00

Impedí que nos fuéramos todos

Pablo Verani
Pablo Verani
 «¿Impedir qué? Sí, impedí un estallido social el 17 de julio. Lo único que impedí es que quizás el Gobierno tuviera que irse, nos tuviéramos que haber ido todos». Con estas palabras, Julio Cobos le respondió sin eufemismos ni sutilezas a Néstor Kirchner, quien había calificado al vicepresidente como una «máquina de impedir».
En entrevista con un diario sureño, Cobos se despachó en duros términos contra el ex presidente Kirchner, justamente quien lo había elegido para acompañar a su esposa, Cristina de Kirchner, en la fórmula presidencial del 2007. El vice radical aseguró que lo «único» que «impidió» con su comportamiento es «que quizás el Gobierno tuviera que irse» por el conflicto social que generó el proyecto de retenciones móviles al agro.
En ejercicio de la presidencia de la Nación por el viaje de su compañera de fórmula a la cumbre del Mercosur en Brasil, Cobos se animó incluso a inmiscuirse en la interna matrimonial y le aconsejó al titular del PJ que «escuche más a su esposa Cristina Fernández con sus mensajes de prudencia y mesura, que son lógicos», y reconoció que si la Presidente lo invitara a retomar el diálogo él «estaría ahí a las 7 de la mañana».
«No sólo puedo mirarlo a Kirchner a los ojos sino también al resto de los argentinos. Yo no he cambiado, ni decepcionado, ni traicionado nada», agregó el jefe del Senado, quien ayer se reunió con el intendente satafesino de Reconquista, el radical Jacinto Raúl Speranza, quien le advirtió sobre un inminente estallido social en su distrito por la crisis agropecuaria.
Kirchner había acusado el lunes a Cobos de ser la «máquina de impedir y poner obstáculos» al encabezar un acto peronista en Vicente López, y en uno de los párrafos más duros presagió que ante un encuentro con el radical, él lo podrá mirar a los ojos y al vice no le quedaría otra que bajar la vista.
«Cuando la Presidente anunció el pago al Club de París aplaudí, con los hold outs apoyé, cuando salió la estatización de Aerolíneas Argentinas dije que había que hacer alguna modificación, con el blanqueo de capitales prendimos una luz amarilla... ¿Eso es impedir?», se quejó Cobos, quien no habla con la jefa de Estado desde el 30 de julio pasado, cuando formalizó su ruptura con el kirchnerismo tras una audiencia en la Casa Rosada.
Ayer, la dirigencia del Consenso Federal (ConFe), el partido que inventó el vicepresidente, salieron en defensa de su líder y cuestionaron a Kirchner por lo que consideraron declaraciones «desacertadas» orientadas a una «provocación berreta».
«Me parece absolutamente increíble. Para cualquier argentino, hasta el más apolítico, sabe que Cobos aunque quisiera no tiene la fuerza suficiente para impedir nada. Es el Gobierno el que se tiene que hacer cargo de lo que no sabe o no puede hacer», señaló el jefe del bloque de diputados del ConFe, Daniel Katz.
«La verdad que me hubiera gustado a mí poder ver a los ojos a Kirchner, con quien en algún momento hablamos mucho de la renovación de la política, de las estructuras y de los personajes que podíamos dejar a un lado, cuando estaba en la asunción rodeado por (Aldo) Rico, Hugo Moyano, (Hugo) Curto y (Raúl) Othacehé. El que cambió no fuimos nosotros sino claramente él», advirtió el diputado bonaerense.
También el senador Pablo Verani sostuvo que las críticas de Kirchner contra el vicepresidente «fueron desacertadas».

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