15 de abril 2009 - 00:00

Imprevisión

Las tarifas de gas para las casas de familia estuvieron prácticamente congeladas desde 2001 hasta la segunda mitad de 2008. La consecuencia fue una reducción de la inversión sobre todo a nivel de la búsqueda de nuevas reservas y en las redes de distribución. Ahora, los usuarios se ven sacudidos por una seguidilla que, en apenas tres meses, deriva en subas totales que pueden llegar al 300%. La paradoja es que una parte significativa de esos recursos será para pagar importaciones por la baja en la producción local de gas.

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