11 de enero 2017 - 22:22

Incidentes en Once por el desalojo de manteros

Una batalla campal se vivió ayer con piedras y gases lacrimógenos. El Gobierno de la Ciudad propuso censar a los vendedores para trasladarlos a otros barrios, sin embargo, el ofrecimiento fue rechazado.

Enfrentamientos. Varios contenedores de basura fueron incendiados, mientras la Policía se enfrentaba con los manteros de la zona.
Enfrentamientos. Varios contenedores de basura fueron incendiados, mientras la Policía se enfrentaba con los manteros de la zona.
Serios incidentes se produjeron ayer en el barrio porteño de Once cuando la Policía desalojó puestos de venta ilegal de los alrededores de la estación ferroviaria y los manteros cortaron la avenida Pueyrredón como protesta.

El operativo de desalojo había comenzado cerca de las 2 de la madrugada por orden de la Fiscalía General, y terminó con heridos y detenidos.

Los incidentes comenzaron cuando los vendedores ambulantes se encontraron con los uniformados al llegar a la zona para empezar su jornada. Allí estaban también inspectores del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, personal de Higiene Urbana, de Tránsito y de Desarrollo Social de la Ciudad.

Los manteros, que denunciaron que los efectivos les secuestraron sus mercaderías y se negaban a abandonar el lugar, comenzaron a arrojar piedras, frutas y todo tipo de elementos contra la Policía, que a su vez respondió con gases lacrimógenos y bombas de estruendo.

La manifestación se trasladó luego a la avenida Pueyrredón, que estuvo cortada por decenas de manteros que quemaban contenedores de basura, reclamando que los dejasen continuar vendiendo en la vía pública.

A raíz de estos enfrentamientos con los efectivos, varios de los manteros fueron detenidos y muchos otros resultaron heridos.

También hubo policías e inspectores alcanzados por las piedras de los manifestantes.

El Gobierno de la Ciudad les propuso a los vendedores ambulantes realizar un censo y crear un registro para su trabajo, considerándolos como monotributistas, pero trasladándolos a otros barrios, lo que fue rechazado.

Aunque, la subsecretaria de Ambiente y Espacio Público porteño, Clara Muzzio, dijo que unos 250 vendedores aceptaron iniciar los trámites para ingresar al monotributo. Muzzio detalló que el desalojo se realizó "por un pedido de los vecinos y en contra de la venta ilegal".

La defensora del pueblo porteño adjunta María América González, que participa como mediadora en el conflicto dijo que "el principal punto de conflicto es el tema del lugar, es muy difícil encontrar otro sitio donde puedan trabajar y tener las mismas condiciones con la misma cantidad de gente que hay en Once, ahí ellos tienen su circuito de trabajo", declaró.