16 de junio 2010 - 00:00

Indígenas complican a Evo

La Paz - Una familia aimara fue desterrada a golpes y latigazos de un poblado indígena en Bolivia, como sanción de la justicia comunitaria, tras ser declarada culpable por varios delitos, como robo, apropiación de tierras y tentativa de homicidio.

Un padre y sus tres hijos fueron sometidos el lunes a un juicio sumario en el poblado aymara de Llanga Belén, a 120 kilómetros al sur de La Paz, tras la sentencia aprobada por miembros de la comunidad en un cabildo popular.

«Según los procedimientos de la comunidad de acuerdo con la costumbre, derecho propio, derecho consuetudinario, se sanciona con la máxima pena (destierro) a la familia Anastasio Marca Mancilla y sus hijos: Ramiro, Orlando y Bernardo», dijo la resolución publicada por el diario La Razón. Por esos mismos delitos, la Justicia ordinaria boliviana aplica sanciones de 1 a 10 años de cárcel. Los procesos de justicia comunitaria son confusos en Bolivia, pues varios casos terminaron en el linchamiento, como los que sufrieron hace tres semanas cuatro policías en un poblado al sur del país, acusados de robo. La Constitución boliviana no reconoce la pena de muerte.

Agencia AFP

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