26 de febrero 2018 - 00:00

Inédita protesta contra el Gobierno israelí: cerraron la iglesia del Santo Sepulcro

Las líderes cristianos que custodian el templo en Jerusalén rechazan una ley nacional para expropiar sus tierras y un impuesto local sobre bienes inmuebles, del que antes estaban exentos.

IMPROVISACIÓN. Fieles cristianos, sorprendidos por el cierre de uno de los templos más importantes de esa fe, rezaron contra la puerta de la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.
IMPROVISACIÓN. Fieles cristianos, sorprendidos por el cierre de uno de los templos más importantes de esa fe, rezaron contra la puerta de la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.
Jerusalén - Las principales Iglesias cristianas en Jerusalén cerraron ayer por tiempo indeterminado el Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo, en una medida inédita en protesta por una nueva política fiscal israelí y por un proyecto de ley de expropiación de tierras que definieron como un "ataque sistemático y sin precedentes contra los cristianos en Tierra Santa".

Teófilo III; el custodio de Tierra Santa, Francesco Patton, y el patriarca armenio, Nourhan Manougian, acudieron ayer por la mañana a las afueras de la iglesia, en la ciudadela amurallada, donde sus líderes leyeron un escrito de protesta tras el cierre de sus puertas, de momento sin fecha anunciada para su reapertura.

Poco antes, turistas y peregrinos fueron sorprendidos con la exigencia de salir del templo del Santo Sepulcro que, según la creencia, cobija los lugares de la crucifixión, muerte y resurrección de Jesús.

Se trata de un nuevo capítulo en la crisis entre las Iglesias y las autoridades israelíes, tanto nacionales como municipales, que sigue a una serie de medidas que las primeras tachan de un "ataque sistemático y sin precedentes" que "parece un intento de debilitar la presencia cristiana en Jerusalén".

Los puntos en conflicto son dos: una disputa sobre nuevas disposiciones municipales para obligar a las Iglesias a pagar el impuesto sobre bienes inmuebles del que estaban exentas históricamente, y una propuesta de ley para expropiar tierras en Jerusalén vendidas por el catolicismo desde 2010.

Estaba previsto que la norma, que cancelaría ventas ya ejecutadas, se debatiese ayer en una comisión legislativa, pero su tramitación se retrasó tras la protesta.

El patriarca griego de Jerusalén, Teófilo III, calificó la ley de "discriminatoria y racista" y afirmó que "recuerda a leyes de naturaleza similar aprobadas contra los judíos en Europa en periodos oscuros", en referencia al Holocausto.

Respecto al impuesto municipal, el Ayuntamiento anunció hace meses que cobraría el "arnona" (impuesto sobre bienes inmuebles) a las iglesias por las propiedades no destinadas al culto y recientemente comenzó a congelar cuentas ante los impagos.

Durante la jornada, se pudo ver a fieles católicos arrodillarse frente a la puerta del templo y rezar.

Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina, recordó que "estas iglesias existen desde mucho antes que el Estado de Israel". "Los cristianos palestinos representan la tradición cristiana más antigua el mundo, con siglos de continuidad en Palestina", agregó, y acusó a Israel de "atacar las Iglesias, sus comunidades, activos y propiedades" para "mantener una exclusividad y control judío" en Jerusalén.

Para los líderes religiosos del Santo Sepulcro, las medidas "rompen los acuerdos existentes y las obligaciones internacionales que garantizan los derechos y privilegios de las Iglesias" y ponen en peligro "el delicado tejido de relaciones entre las comunidades cristianas y las autoridades durante décadas".

La última vez que se cerró la iglesia al público fue hace unos veinte años, después de que alguien profanase la cruz que se encuentra en el edículo, donde fue enterrado Jesús para resucitar al tercer día, lo que obligó a cortar el acceso para llevar a cabo unas ceremonias para consagrarla. Pero nunca antes cerró por motivos políticos.

Agencias EFE, Reuters,

AFP, ANSA y DPA

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