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Inédito: un criminal de guerra croata se envenenó en el Tribunal de La Haya
La corte creada especialmente para juzgar hechos de lesa humanidad en la guerra de los Balcanes (1992-1995) acababa de ratificar su pena a 20 años de prisión. Una pregunta inquietante: ¿cómo llegó la sustancia a manos del detenido?
IMPACTO. Slobodan Praljak, de pie y en medio de la sala de audiencias del TPIY, se quita la vida bebiendo veneno.
En el caso de Praljak, se confirmó la sentencia a 20 años de prisión emitida en 2013. Se trata de actos calificados por la acusación como crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante la contienda que dejó 100.000 muertos y 2,2 millones de desplazados.
El veredicto de ayer debía ser el último del TPIY antes de echar el cierre en diciembre, después de casi un cuarto de siglo dedicado a juzgar a los autores de las peores atrocidades en Europa desde la Segunda Guerra.
No es la primera vez que un acusado por el TPIY se suicida, aunque eso nunca se había dado en la propia sala de audiencias. En 2006, el exjefe de los serbios de Croacia, Milan Babic, de 50 años, condenado a 13 años de cárcel por crímenes cometidos durante la guerra de 1991-1995 en Croacia, se suicidó en la cárcel del tribunal. Y en junio de 1998, otro serbio de Croacia, Slavko Dokmanovic, se quitó la vida en su celda.
El TPIY confirmó las condenas de entre 10 y 20 años de cárcel para los seis exresponsables juzgados ayer, entre ellos Jadranko Prlic, que fue "primer ministro" de la república de Herzeg-Bosnia, entidad autoproclamada por nacionalistas croatas en Bosnia en 1993.
Todos, incluidos Bruno Stojic, su exministro de Defensa, Milivoj Petkovic, exlíder de las fuerzas armadas de Herzeg Bosnia, y Slobodan Praljak, habían sido acusados de llevar a cabo "una empresa criminal común" para imponer una dominación croata, recurriendo a la limpieza étnica. Aunque la guerra enfrentó sobre todo a musulmanes y serbios, los croatas y los musulmanes también combatieron en 1993 y 1994.
| Agencias AFP, Reuters y EFE |


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