24 de octubre 2011 - 00:00

Informe oficial habla de recorte de más del 60%

Nicolas Sarkozy
Nicolas Sarkozy
El viernes a última hora, los ministros de Finanzas de la eurozona habrían acordado un plan para condonar entre el 50% y el 60% de la deuda de Grecia (base para las negociaciones con bonistas) con el fin de lograr que se sitúe en torno al 120% del PBI para 2020. De esta forma, controlarían el tamaño del paquete de rescate que se mantendría en los 110.000 millones de euros acordados en julio. Vale recordar que en dicha fecha se había insinuado que la quita sería del 21% y que los acreedores privados parecían estar más o menos de acuerdo en aceptarlo. Sin embargo, dadas las actuales circustancias, la quita del 21% supondría tener que ampliar el fondo destinado a Grecia a 252.000 millones de euros y convalidar una deuda que representaría el 152% del PBI en 2020. En cualquier caso, está claro que la quita no será gratis ya que los acreedores impondrán nuevas exigencias a Grecia.

Al parecer, esta propuesta tiene tinte germano. Esto no extraña porque los bancos alemanes no tienen tanta exposición a la deuda griega (unos 23.800 millones de euros) mientras que los bancos franceses ostentan casi 57.000 millones de euros, según datos del BCE a marzo pasado (los británicos 14.700 millones, los portugueses 10.200 millones y los norteamericanos 8.700 millones). En parte, esto explica el viaje del miércoles pasado del presidente francés, Nicolás Sarkozy, que debió ausentarse del parto de su hija para hablar con la canciller alemana, Angela Merkel, para que lo interiorizara de la situación y de cuál sería el impacto para los bancos galos. Ese mismo día, curiosamente, las calificadoras de riesgo apuntaron sobre la nota de Francia.

La situación está dada de tal modo que si Francia no acepta este plan, queda claro que dejarán caer a Grecia. En cambio, si acepta, las consecuencias para los bancos franceses y los mercados de crédito europeos se vislumbran imprevisibles.

La autoridad bancaria europea (European Banking Authority) había estimado que los bancos europeos necesitarían una inyección adicional de 94.000 millones de euros si avanzaba un esquema como el propuesto. Al respecto, la EBA ya tiene analizado el peor escenario posible en el que la quita sería del 60% para los bonos griegos, del 40% para los portugueses y del 20% para los españoles e italianos, aunque es poco probable llegar a esta situación, que resultaría catastrófica, según los analistas.

Ya el último informe de la troika UE-BCE-FMI sobre Grecia advirtió que «una participación privada más profunda de la que se está considerando ahora, tiene también un papel vital para establecer la sostenibilidad de la deuda griega».

El viernes se analizaron diferentes escenarios con bonos griegos al 6% de rendimiento sin garantías para evaluar la posible magnitud de las mejoras en la trayectoria de la deuda y la posible implicación de la financiación oficial.

Por ejemplo para reducir la deuda griega por debajo del 110% del PBI para 2020 sería preciso una quita de 60% y la finanaciación oficial en 110.000 millones.

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