5 de mayo 2009 - 00:00

Insistió De Narváez en que empleado suyo no sabe de efedrinas

El diputado peronista disidente Francisco de Narváez presentó ayer una declaración testimonial por escrito ante el juez federal Federico Faggionato Márquez, en el marco de la causa que investiga el tráfico de efedrina, en el que niega una vez más todo tipo de vinculación con Mario Segovia, el llamado «rey de la efedrina». El juez lo había citado, luego de que se detectaran tres llamados hechos desde un celular registrado a nombre de su compañía al teléfono de Héctor Benítez, que sería el alias de Segovia.

En el escrito, el candidato a diputado del PRO-PJ disidente por la provincia de Buenos Aires recordó que ya se había presentado espontáneamente la semana pasada ante el juez en lo Penal Económico Ezequiel Berón de Astrada, «a fin de suministrar toda la información en mi poder relativa a presuntos llamados telefónicos a los que se hacía referencia en los medios periodísticos» y que, como había asegurado en esa oportunidad, no conocía «a ninguna persona de nombre Mario Roberto Segovia, ni tampoco a un tal Héctor Germán Benítez. Por las mismas razones tampoco les efectué a ninguno de ellos llamada telefónica alguna». Ayer Elisa Carrió se solidarizó con De Narváez y, junto a Ricardo Alfonsín, denunció «operaciones fascistas» del Gobierno contra el candidato.

Aparatos contratados

De Narváez también explicó al juez que tenía a su nombre y de sus empresas 1.156 aparatos contratados a la empresa NEXTEL, que son utilizados -según sus cálculos- por unas tres mil personas, incluidas las que trabajan en una propiedad suya en Luján, donde trabaja quien fue vinculado con los tres llamados a Segovia. En este sentido, el candidato destacó que «el mismo día en que apareció la primera nota periodística haciendo referencia a las presuntas llamadas, solicité que el Sr. Danilo Coronel (señalado como el autor de las llamadas) fuera entrevistado para preguntarle concretamente si conocía a un Sr. Segovia o un Sr. Benítez».

Coronel se presentó a declarar el 30 de abril pasado ante Berón de Astrada y negó conocer a Segovia. También aseguró que no había tenido contacto con los otros involucrados en la causa judicial por presunto contrabando de CD y DVD en la que se investiga a Segovia y que nunca perdió ese celular, por lo que nadie puede haber realizado esos llamados desde ese número. Por otro lado, según aseguraron en ese juzgado, estos llamados no tienen ninguna influencia en la investigación sobre Segovia, quien tiene que declarar en indagatoria el 28 de mayo próximo.

El escrito de De Narváez cierra insistiendo en su disposición para declarar ante el tribunal las veces que sean necesarias. Ésta es la línea que ha establecido desde que se conoció la denuncia de los llamados, realizada por la Aduana, además de subrayar que estas acusaciones son parte de una campaña de desprestigio en su contra por parte del oficialismo. Pero por más que el candidato del PRO-PJ disidente ofrezca todas las facilidades a la Justicia, los problemas vinculados a este caso -por lo menos el que está a cargo de Faggionato Márquez- parecen recién estar empezando.

El magistrado (quien el jueves pasado se presentó a declarar ante el Consejo de la Magistratura, acusado en más de 11 de denuncias por supuesto mal desempeño de sus funciones) anunció ayer que enviaría un oficio a la Cámara de Diputados para certificar si la firma que aparece en el escrito presentado es de De Narváez, ya que -según señalaron en el juzgado- el candidato «expuso en su escrito lo que él consideró. Declaró ante un escribano público, lo tercerizó y después lo envió al juzgado, así no se procede en la Justicia».

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