14 de mayo 2014 - 00:00

Insólito: se desató la guerra entre escribanos y abogados

Abogados y escribanos eligieron el fuero Contencioso Administrativo como el escenario para dirimir una histórica rivalidad. La semana pasada el Colegio Público de Escribanos presentó una demanda contra la entidad que representa a los abogados a partir de que esta última institución acaba de aprobar un sistema de certificación de copias que los letrados ahora pueden utilizar cuando realizan trámites en los juzgados. Los escribanos objetan este método y por eso reclaman en tribunales. Una pelea, por ahora, con final abierto.

La demanda lleva la firma de los constitucionalistas Gregorio Badeni y Enrique Paixao (el año pasado éste fue convocado para litigar contra la reforma judicial que impulsaba el Gobierno y que justamente la Corte Suprema anuló por una denuncia formulada por el Colegio de Abogados) y ahora se espera el pronunciamiento judicial. Los escribanos entienden que el nuevo sistema afecta de certificaciones -que se aprobó en la comisión directiva del Colegio de Abogados de la Capital- sus incumbencias profesionales.

El proyecto fue impulsado por la agrupación Gente de Derecho que actualmente controla el colegio y que acaba de lograr una nueva reelección. El autor fue el secretario del colegio, Guillermo Fanego. "Esto es extraordinario porque justamente sólo aprobamos este proyecto con la condición de no afectar las incumbencias de los escribanos; nuestro proceso de certificación sólo corre para las copias judiciales y no damos fe pública en el sentido que se establece en el Código Civil, no buscamos ser fedetarios y esto es lo que vamos a responder ante la Justicia", expresó Fanego, consultado por este diario.

Desde el Colegio de Escribanos, que actualmente preside María Cecilia Herrero de Pratesi, aseguran que la metodología de certificación de los abogados carece de sustento legal. Las rencillas entre ambas profesiones vienen de larga data y siempre motivadas por los límites entre ambas que a veces son demasiado grises. Así como los escribanos son sensibles en todo lo referido a certificaciones, los abogados se preservan para ellos trámites como las sucesiones o los divorcios.

Quienes actualmente presiden ambas entidades ofrecen dos personalidades absolutamente distintas en cuanto a ideas y comportamientos: mientras que el abogado Jorge Rizzo es adepto a declaraciones explosivas y cultiva un estilo exacerbado, la escribana Herrero rinde culto al bajo perfil y siempre se ha mostrado diplomática.

Más allá de los debates sobre los alcances profesionales, la disputa actual presenta elementos adicionales algo más terrenales como el hecho de que el vicepresidente del Colegio de Escribanos, Bernardo Mihura de Estrada, es hermano del abogado Ricardo Mihura que en las últimas elecciones por el colegio porteño enfrentó a la lista de Gente de Derecho con su agrupación Bloque Constitucional. Esta agrupación objeta fuertemente la gestión actual de Rizzo.

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