15 de julio 2011 - 00:00

Interna sin fin: Justicia lo repuso a Yasky al frente de CTA

Hugo Yaski y Pablo Micheli dieron ayer conferencias de prensa por separado: el docente, para celebrar el fallo; el estatal, para desafiar a su contrincante a una nueva elección en 30 días.
Hugo Yaski y Pablo Micheli dieron ayer conferencias de prensa por separado: el docente, para celebrar el fallo; el estatal, para desafiar a su contrincante a una nueva elección en 30 días.
Un fallo judicial le devolvió ayer la conducción formal de la CTA al sector encabezado por el docente Hugo Yasky. La Cámara del Trabajo anuló las elecciones complementarias que el ala del estatal Pablo Micheli había impulsado el 9 de diciembre último, y de ese modo prorrogó de hecho la jefatura de Yasky, cercano al Gobierno nacional. Micheli, por su parte, desafió a su contrincante a convocar a un nuevo comicio en el plazo de 30 días, una posibilidad que el docente desechó.

Más de 9 meses después de la disputa electoral que mantuvieron los dos sectores, la Sala IV revocó ayer un fallo de primera instancia y le dio validez a una resolución del Ministerio de Trabajo que había extendido el mandato de Yasky hasta tanto se realizaran nuevas elecciones. Micheli atacó el fallo judicial por entender que fue el fruto de una «presión del Gobierno» sobre los camaristas. Desde ese sector se identificó a los jueces con el abogado laboralista Héctor Recalde, asesor principal de la CGT.

En septiembre pasado, por primera vez en su historia la CTA dirimió su conducción a través de una interna que enfrentó al hasta entonces secretario general Yasky, con el sector de Micheli, opositor al Gobierno y que cuenta entre sus filas a Víctor De Gennaro, exjefe y uno de los fundadores de la central alterna. En esa oportunidad el ala de Micheli se impuso por unos 12 mil votos pero Yasky logró, a través de una impugnación, que se convocase a elecciones complementarias en tres provincias y en mesas de siete distritos.

Las dos listas llamaron por separado a las complementarias pero sólo la de Micheli llegó a concretarlas el 9 de diciembre último, con el resultado de una amplia victoria para el estatal de ATE. Los camaristas Héctor Guisado y Silvia Pinto Varela declararon ayer la nulidad de ese comicio y revitalizaron una prórroga que había ordenado la cartera laboral, hasta entonces considerada abstracta por un fallo previo. El resultado: una extensión sin fecha de caducidad para el mandato de Yasky.

Resolución judicial

En términos prácticos, la resolución judicial pondrá fin a eventuales controversias respecto de la participación de la CTA en instancias como la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, esperada para julio o agosto, así como la integración de comitivas oficiales. De hecho, la última conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estuvo cruzada por la polémica entre ambos bandos, que reclamaban para sí el lugar oficial en el cónclave.

En una conferencia de prensa, Yasky celebró el fallo al destacar que llevó «el dictamen del fiscal general y los votos de dos de los jueces», lo que a su criterio determinó que no hubiese disidencia y «ratifica que hubo fraude en la elección» del 9 de diciembre. El dirigente de los docentes le aclaró luego a este diario que no aceptará el desafío de Micheli de llamar a un nuevo comicio en 30 días: «Quiere hacerlas en ese plazo para armar otra elección trucha». Y condicionó el llamado a, entre otros puntos, la integración de una nueva junta electoral, cuya composición actual es favorable al estatal.

Su contrincante aseguró que la decisión del tribunal laboral sienta «un antecedente preocupante para los trabajadores argentinos y demuestra que el Poder Ejecutivo nacional presionó fuertemente a la Cámara de Apelaciones». Agregó que la apelación de la cartera a cargo del ministro Carlos Tomada a una resolución previa del juez laboral Pablo Candal, que había validado las complementarias, le impuso «a la Cámara un fallo lamentable y vergonzoso».

Micheli se reservó «el derecho de apelar el fallo ante la Corte Suprema» aunque dijo que lo resolverá tras una reunión de su sector. «No aceptamos que haya habido fraude en las tres provincias. Lo desafiamos a Yasky a ir nuevamente a elecciones complementarias y que en 30 días votemos, porque si no, no estaría cumpliendo con el fallo», interpretó.

La novedad judicial cayó bien en el Gobierno, que cuenta a Yasky entre sus aliados, al igual que en la CGT y en los sectores que respaldan a Cristina de Kirchner. Entre ellos, el candidato a gobernador bonaerense por Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, que dijo que «es una alegría que la Justicia falle a favor de la democracia sindical y permita que se recupere la credibilidad» de la CTA.