22 de junio 2012 - 00:00

Interna radical del domingo se salvó por levantamiento del paro

Ricardo Alfonsín, Mario Meoni, Miguel Bazze
Ricardo Alfonsín, Mario Meoni, Miguel Bazze
Los radicales apuraban ayer la organización de la interna bonaerense del domingo donde se cruzarán el alfonsinismo de Ricardo Alfonsín con el de Leopoldo Moreau, Federico Storani y parte del cobismo (como Mario Meoni) por la conducción del Comité provincial y los cargos en distritos. El paro de camioneros les había dado un incentivo a los radicales: sin nafta un magro resultado en el volumen de votos hubiera tenido su explicación. Ahora deberán buscarla por otro lado: los remises, principales beneficiarios de las internas partidarias, harán su domingo en muchas ciudades del interior bonaerense, pero eso no garantiza el fervor popular a la hora de ir a votar a Alfonsín o Moreau.

Armar una elección en la provincia de Buenos Aires, aunque en algunos distritos tenga la dimensión de una cabina de teléfono, es de todas formas una tarea titánica.

De ahí que ayer el Comité provincial, comandado por Miguel Bazze, principal aliado de Alfonsín, trajinaba para lograr cubrir de fiscales las mesas de cada colegio.

De hecho, ayer Bazze hizo el llamado final a todos los afiliados a «participar de la elección interna del próximo domingo y a acompañar al espacio liderado por Ricardo Alfonsín, que es el que con más convicción, desde propuestas republicanas y progresistas, enfrenta al kirchnerismo».

Acusaciones

Es otro mensaje que apunta a una de las acusaciones más duras que se hicieron los grupos dentro de la campaña: la cercanía y el apoyo de la Casa Rosada a la lista que animan Moreau y Storani, quienes, se sabe de sobra, se deleitan más con las propuestas y medidas de Cristina de Kirchner que las que impulsa el propio radicalismo.

De ahí que Bazze reivindicara ayer al MORENA como «el sector del radicalismo que quiere disputar el poder en serio». Ésa fue la música que acompañó el final de la campaña. Y de hecho también la utilizó Alfonsín: «En la provincia de Buenos Aires hay un radicalismo que es inofensivo y que no tiene vocación de poder», dijo esta semana en alusión a la corriente que lideran Moreau y Meoni. «Ese sector quiere una interna porque pretende, en el caso de ganarla, poner uno o dos diputados más».

Alfonsín terminó la campaña lanzando su proclama: «Nosotros no queremos ganarle a un radical; queremos ganarle al justicialismo de la provincia de Buenos Aires. No estamos ni con el Gobierno ni con Macri; queremos lista 3 en 2013. No sé si todos los que pertenecen a la lista que nos enfrenta en esta interna pueden decir lo mismo».

Pero el paro de transportistas de combustibles de Moyano y la pelea por el mínimo no imponible no sólo influyó en la técnica de la elección, sino también en el discurso.

En tren de demostrar quién es más opositor en el radicalismo, Bazze se alineó ayer con el jefe de la CGT: «El planteo es absolutamente justo. El Gobierno pretende cobrar impuesto al trabajo en lugar de gravar la renta financiera y otras actividades como el juego, por ejemplo, actividad a la que no quieren aumentar los impuestos para defender intereses de sus amigos», dijo ayer.

«El sistema impositivo argentino es cada vez más regresivo; esta situación se va agravando a medida que los salarios pierden poder adquisitivo por la inflación», siguió Bazze y recordó que Alfonsín tiene presentado su propio proyecto de suba en el mínimo no imponible en Ganancias que, obviamente, el Gobierno nunca le quiso habilitar.

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