3 de enero 2017 - 00:00

Interrogaron a Netanyahu por corrupción

Jerusalén - La policía israelí interrogó ayer al primer ministro, Benjamín Netanyahu, sospechoso de haber recibido "regalos ilegales" de empresarios.

Tres investigadores de la unidad antifraude se presentaron en la tarde de ayer en la residencia de Netanyahu, situada en un barrio residencial del centro de Jerusalén.

El primer ministro niega las acusaciones, según las cuales empresarios israelíes y extranjeros le habrían ofrecido regalos por un valor estimado en varias decenas de miles de dólares. Si los hechos se confirman, podría ser imputado por "abuso de confianza".

Por el momento no se sospecha de la existencia de una red de corrupción, pero sí habría un conflicto de interés, según el Canal 10, ya que los beneficios coincidieron con momentos de importancia para quiénes los ofrecieron.

La prensa israelí mencionó además un segundo caso que podría dar paso a acusaciones más graves de corrupción, sin dar precisiones.

Los guardias de seguridad de la residencia oficial de Netanyahu cubrieron la reja de la entrada con un tejido negro antes de la llegada de los investigadores para impedir que se tomaran imágenes del ingreso.

El primer ministro se defendió ayer temprano de toda acusación de actos reprobables.

"Lo he dicho y lo repito: no habrá nada porque no hay nada", declaró al inicio de una reunión de su partido, el conservador Likud, en la Knesset (parlamento), según un video en línea en la página de Facebook de Netanyahu.

"Oímos las informaciones (que circulan) por los medios. Vemos la atmósfera y el espíritu festivo en los estudios de televisión y en los pasillos de la oposición", dijo. "Quiero decirles que esperen para las celebraciones. No se precipiten", agregó con ironía.

La legislación israelí prevé que todo miembro del Gobierno contra el que pesa una acusación de corrupción tiene que dimitir.

El ministro de Cooperación Regional, Tzahi Hanegbi, cercano a Netanyahu, denunció ayer en la radio militar "una campaña de provocación y de incitación planeada por medios".

El fiscal general Avishai Mandelblit, que fue designado con apoyo del primer ministro, fue criticado por haber demorado el caso durante meses negándose a dar su beneplácito a estos interrogatorios.

Durante ocho meses, la policía estuvo investigando el caso en secreto. Los interrogatorios a unos 50 testigos permitieron recientemente llevar a cabo un "avance decisivo".

Agencias AFP, EFE, ANSA y Reuters

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