13 de enero 2016 - 00:16

Intervenir partido, maniobra de Macri que temen caciques PJ

El peronismo que hasta el 22-N habitó el planeta K empezó a ver una luz al final del túnel pero es una luz negra (o amarilla). Entre los caciques circula el temor de que Mauricio Macri promueva la intervención judicial del Consejo del PJ nacional.

El temor es un modo de imputar a otros las culpas propias. En 2014, el PJ no supo ordenar su interna y eligió el atajo de un Congreso que bendijo, como interino, a Eduardo Fellner. Fue una muestra de la sobreestimación que el PJ tiene de sí mismo: pusieron un jefe hasta 2016 para que el sucesor de Cristina de Kirchner, que suponían peronista, sea o designe al nuevo jefe.

No ocurrió y ahora corre el almanaque. La jueza María Servini de Cubría fijó que la elección debe ser en abril, para lo cual deben llamarse en febrero para respetar el cronograma de inscripción de listas, tachas y campaña. Faltan tres meses y medio. Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, que preside el Congreso tiene la lista de congresales para remitir las invitaciones, mientras discute con Fellner y Jorge Capitanich, vice del partido; Juan Manuel Urtubey y José Luis Gioja, entre otros, un borrador que pone como fecha de elección el 24 de abril. Se proyecta, a la vez, reunir a fines de enero al Consejo del PJ para que convoque al Congreso como indica la Carta Orgánica. Así y todo, lo más engorroso es otra cosa: el mapa del PJ es un caos donde es difícil establecer alianzas y pertenencias. Veamos.

cPost 22-N, el planeta K entró en crisis. Caciques como Gioja y Fellner impulsaron un cambio de mando en las jefaturas legislativas, lo que fracasó por la irrupción de Cristina que impuso a Héctor Recalde en Diputados. La disidencia, sostenida sobre la hipótesis de que los que condujeron la táctica que terminó en derrota electoral no podían manejar el PJ, fue más a fondo con senadores bonaerenses que armaron un bloque PJ vesus otra bancada FpV.

cEnfrente, se recortó el kirchnerismo de La Cámpora y sectores K, entre los que adquirió protagonismo Capitanich que puso un staff a trabajar con su candidatura a jefe del PJ y dice que cuenta con el guiño de Cristina.  

cPor otro corredor asoma Guillermo Moreno, que lanzó ronda de instalación de su candidatura y de la marca La Néstor Kirchner. Moreno lanzó un plan de "afiliaciones masivas" para sumar medio millón de nuevos afiliados. Lo mismo hacen gobernadores, gremios y agrupaciones como La Cámpora y el Evita, que se preparan para una interna grande. Cerca de Moreno dan por hecho que Cristina no entrará en la pelea y que el exsecretario de Comercio jugará como carta "peronista" y con oferta de partido horizontal.

cMoreno es de los que dice abiertamente -lo habló con militantes durante un acto en Vicente López, ayer, donde abrió una "unidad básica" de La Néstor Kirchner- que Macri apuesta a que el PJ termine intervenido por la Justicia, como una manera de mantener atomizado al PJ. "Si hay elecciones, los que están adentro son peronistas; los que no compiten, no. Y los que ganan conducen", promete. Como artífice de esa jugada, en el PJ, apuntan a Emilio Monzó, el más peronista y político de los macristas.

cEl apoderado Jorge Landau advierte que los plazos corren y el PJ debe normalizar su situación judicial. Landau repite, como un mantra, que el trámite electoral debe hacerse sin errores para evitar operativos para trabarlo que tengan, como objetivo último, derivar en la intervención del partido. Otra sugerencia que derramó el apoderado es que la interna debe ser muy abierta y permisiva para que intervengan todos los que quieran, como el eterno candidato fallido, Juan Ricardo Mussa.  

cDaniel Scioli es otro de los que agita la tesis de que Macri quiere romper al partido y que para eso eligió como aliado "de la gobernabilidad" a Sergio Massa, quien niega tener interés por disputar el PJ, pero el sciolismo le atribuye intereses para que el partido termine intervenido. Por lo pronto, Massa le prometió a Urtubey que lo apoyará si, como anticipa el salteño, se lanza a disputar la jefatura del PJ.

cPara el PJ que se refugia en el Congreso, la intervención de Massa es funcional al PRO. "A Macri le conviene un PJ manejado por Massa y Urtubey, o un peronismo intervenido y disperso", explica un dirigente que visita a intendentes y legisladores para apurar alineamientos para la interna. Según esa tesis, que también anima Moreno, si no puede controlar el PJ "vía Massa", Macri jugará a que se dinamite el partido para lo cual promoverá que sea intervenido por la Justicia.

cEl otro interrogante, aunque Massa diga que no quiere pulsear "por adentro", es lo que harán José Manuel De la Sota y Adolfo Rodríguez Saá. En el peronismo K y entre los bonaerenses entienden que los gestos de empatía entre Massa y Urtubey, y la cumbre que se prepara para febrero en Córdoba con De la Sota, puede anticipar que el candidato a presidir el partido puede ser el gobernador salteño y contar con el respaldo del massismo-delasotismo aunque no participen de la disputa.

cUrtubey ya avisó más de una vez que su intención es disputar la jefatura del PJ, fantasea con enfrentar y vencer a Cristina, para emerger como un peronismo "sensato" que aporte a la gobernabilidad de Macri. Opera, en el corto y mediano plazo, en la sintonía de Massa pero los intereses podrían colisionar para 2019. Juega, mientras tanto, a potenciar sus vínculos con peronistas no K y mide su poder de fuego para una interna real.

cOtra variable es que Cristina impulse un esquema que junte a Capitanich, Scioli, los K y La Cámpora, lo cual dejará a los peronistas como Gioja y Urtubey, dos casos emblemáticos, ante el dilema de confrontar o formar parte de ese acuerdo que no hace otra cosa que mantener lo que estuvo junto hasta el 22-N. En ese caso, Gioja podría ser un nombre "de la unidad" para que no se termine en una disputa Urtubey-Capitanich que aparece, en este momento, como el duelo más potente mientras Moreno quiere empujar para terciar en la pelea.

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