“Inversión social rinde; duda es cómo seguir”

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En una visita relámpago por Buenos Aires, el director del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, el chileno Heraldo Muñoz, marcó luces y sombras del presente de la Argentina y la región. «El país ha tenido un crecimiento económico muy grande y una inversión social que rinde», afirmó en una entrevista con Ambito Financiero, en la que también se refirió a la violencia y la desigualdad como los máximos desafíos para América Latina. A continuación, los principales fragmentos del diálogo con Muñoz.

Periodista: ¿En que instancia se encuentra el desarrollo de la democracia en América Latina?

Heraldo Muñoz: Está pasando por un muy buen momento, por lo menos desde el punto de vista electoral. El año pasado hubo seis elecciones presidenciales, incluyendo la de Argentina, y todos fueron eventos sin sobresaltos. Transitamos y celebramos un período largo de democracias. Desde el punto de vista económico, la región ha crecido y sorteado la crisis financiera mucho mejor que Europa o Estados Unidos. Esto se debe a que tanto los gobiernos conservadores como los de centro e incluso de izquierda aprendieron de los errores del pasado. Aún así, el gran interrogante en torno a la política es la calidad de la democracia y, respecto a la economía, cómo se pueden sostener estas tasas de crecimiento si no se cambia el modelo productivo, que depende mucho de la explotación de commodities y el boom de exportaciones que demanda China.

P.: ¿Cómo se explica el abrupto giro de color político en la región en la última década?

H.M.: Creo que se explica porque fracasó el modelo que se basaba en la consigna del Estado mínimo y el mercado máximo. En la década de los 90, la línea de pensamiento única era la de que el mercado lo resolvía todo. Eso evidentemente no ocurrió, la ciudadanía comenzó a demandar más Estado y mejores Estados. Y hoy vemos que gobiernos de distinto signo político y retórica que tienen políticas públicas para combatir la pobreza, llevar a cabo reformas a la salud y la educación. Eso era impensable hace más de una década. El modelo del chorreo (derrame), no va más.

P.: ¿Cuál es su opinión sobre el sistema de subsidios y planes sociales llevado a cabo por el Gobierno de Cristina de Kirchner?

H.M.: La Argentina ha hecho enormes progresos. En el PNUD contamos con un informe sobre el desarrollo humano y la Argentina, junto con Chile y Uruguay, son los que mejor desempeño tienen. Próximamente haremos público otro índice de ciudadanía social, que es mucho más amplio y cuenta con otros indicadores como la igualdad de género, ecología, salud, educación y calidad de empleo. De nuevo, en esta investigación, la Argentina sale muy bien posicionada. Al país le va muy bien, ha tenido un crecimiento económico muy importante y una inversión social que rinde. ¿Cuánto se puede mantener eso? Es un signo de interrogación. Todavía América Latina tiene baja inversión en tecnología, las universidades no están entre las mejores del mundo y todo apunta a una debilidad que hay que subsanar. Esta cuestión apunta tanto a la Argentina como a Chile o Brasil.

P.: A pesar de los progresos, América Latina aún sigue siendo la región más desigual del planeta.

H.M.: Es un punto importante, porque lo que ha habido es un éxito en la reducción de la pobreza. Son más de 50 millones los pobres que en los últimos años pudieron progresar. Pero ahora hay que ir del combate de la pobreza, al combate de la desigualdad. De los quince países más desiguales del mundo, diez son latinoamericanos. La desigualdad no sólo abarca cuestiones de ingreso, sino también de género, etnia y territorio. Y si no se enfrenta, esto será un freno para el crecimiento económico. El primer paso para revertir la situación son las reformas tributarias.

Entrevista de María Emilia Rebollo

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