22 de mayo 2012 - 00:00

Inversores a Facebook: “Ya no me gusta”. Cayó el 11%

Mark Zuckerberg
Mark Zuckerberg
Alguien dijo que la salida a la Bolsa de Facebook permitiría perder la plata en el mismo lugar donde se perdía el tiempo. Ayer la humorada se transformó en realidad: las acciones de la red social cayeron del 11% en su segunda jornada en el mercado bursátil. Ayer la empresa ya valía u$s 11.500 millones menos que el viernes. También es significativo que la baja se registró en una jornada con una enorme cantidad de transacciones: ayer cambiaron de manos más de 100 millones de acciones de la empresa (el total colocado fue de 581 millones).

Ahora, además de perder el tiempo, a los usuarios les van a pedir que gasten más: la empresa deberá generar ingresos para poder justificar el altísimo valor en que se vendió y del que en buena medida son responsables los bancos que realizaron la oferta pública. Es que, tras la euforia del primer momento, comienzan a escucharse las voces de los expertos que aseguran que no hay nada en los activos (los actuales y los potenciales) de Facebook que justifique ese valor.

Hay pronósticos que hacen temblar a quienes pagaron u$s 38 por acción (tanto minoristas como inversores institucionales): el rango de precio proyectado para los papeles de la red social van desde un valor conservador de u$s 30 a uno catastrófico de u$s 18.

La víspera fue el primer día en que los papeles de Facebook no venían apoyados por los bancos colocadores; las acciones se habían vendido todas al precio máximo de la oferta (u$s 38), en una operación que recaudó u$s 16.000 millones y que valoró a la empresa en u$s 104.000 millones.

El gran enojo del mercado es con Morgan Stanley, el principal colocador de la oferta pública de Facebook, a quien se acusaba de haber «inflado» de manera artificial el valor del papel. En declaraciones a la agencia Dow Jones, el analista Michael Pachter de Wedbush Securities, dijo: «Los colocadores arruinaron la operación. Debería haber sido la mitad de grande de lo que fue, y habría cerrado a u$s 45». Por lo general lo que hacen los bancos que se encargan del «book building» en una oferta pública inicial (OPI) trata de evitar a los especuladores que compran para «flipear» la acción, venderla de inmediato y salir con un 10% de ganancia en 24 horas. Esto evidentemente no sucedió en el caso de Facebook: el viernes, cuando el NASDAQ demostraba su incapacidad de procesar la avalancha de órdenes de compra de Facebook que le llegaban, hubo quienes vendieron a u$s 45 la acción.

Obviamente, una baja de una cuarta parte de la cotización en apenas 24 horas no puede ser un buen signo; seguramente muchos de los que compraron el viernes a u$s 38 querrían que Facebook habilitara de una vez por todas el tantas veces pedido botón para manifestar «no me gusta», al menos en lo que hace al comienzo de las operaciones con sus papeles.

Disculpas

El sábado, el CEO de NASDAQ, el índice de las empresas tecnológicas que eligió Zuckerberg para listar su firma, debió salir a pedir disculpas por los desastres que habían cometido el viernes y que perturbaron las operaciones con acciones de Facebook. En medio de esa confusión, Morgan Stanley debió salir a sostener la cotización de u$s 38, que de otro modo se habría desplomado desde el primer día. Ya sin el banco colocador como sostén, los papeles de Facebook cayeron a u$s 34,03, tras tocar un piso de u$s 33 o sea, el 10%.

Ayer, el NASDAQ anunció cambios radicales en sus procedimientos de ofertas públicas iniciales (OPI). Se espera que esos cambios sean mejor recibidos que los que introdujo Facebook en los perfiles de sus usuarios, que todavía se quejan de la puesta en marcha compulsiva de la «biografía». No se espera, sin embargo, que la red social introduzca un botón que diga «vender»; otro, «conservar», y otro, «comprar».

La caída de ayer hizo que su valor de mercado descendiera u$s 11.500 millones, un monto equivalente al del que se evaluaba era la fortuna personal de Zuckerberg instantes después de la salida a la Bolsa. Hoy el fundador de FB «vale» u$s 2.000 millones menos que el viernes.

El NASDAQ, que pese a listar las principales empresas del mercado tecnológico admitió serios problemas con sus aplicaciones para manejar una OPI como la de FB (que así aparece la red social en su panel), también reconoció que ayer sus alarmas automáticas se dispararon poco después de la apertura, con el objetivo de evitar una avalancha vendedora.

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