- ámbito
- Edición Impresa
Inversores sólo buscan los bonos en dólares
Miguel Pesce
Entre ambos inversores hay una diferencia. El que está con bonos en pesos tiene una brújula con una aguja que cambia de dirección a cada instante. Su destino está atado al canje de la deuda, a que los índices del INDEC aunque sigan siendo adulterados, sean más elevados y a que el nuevo directorio del Banco Central, que preside Miguel Pesce, despierte confianza.
En tanto, los que apuestan a los títulos en dólares sólo miran la renta que es muy elevada. Su único riesgo es que no los paguen, algo que parece demasiado lejano. De todas maneras, las grandes apuestas son a los bonos en divisas más cortos. El Boden 2015, el bono que más está subiendo en los últimos días, tiene una tasa de retorno de casi 13% que explica dónde está el atractivo de los títulos.
Los negocios siguen siendo mínimos. Se están operando montos que son la mitad de un día normal. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se movieron apenas $ 422 millones.
El Discount en pesos, el principal bono del canje de la deuda, no consigue despertar. Perdió el 0,50%. El cupón PBI no hace pie firme pese a algunas subas. Esta vez avanzó un 0,25% y volvió a su piso de 4,60 centavos que tenía hace dos semanas.
Por los bonos posdefault en pesos el desinterés es similar. El Bogar, que es el bono de referencia y el que más negocios diarios hace, subió sólo un 0,30%, mientras el Bocon Pre 9 hizo una diferencia interesante al avanzar un 1,76% y el Bocon Pro 12 lo siguió con un 1%. En cambio el Bocon Pro 13 perdió un 2,60% y el Boden 2014 cayó un 1,50%.
El dinero de los bonos se concentra en los títulos en dólares. Las cifras que mueven son varias veces superiores a las de los nominados en pesos. El Boden 2013, un título que opera como mucho $ 1 millón por día, esta vez negoció $ 14 millones y subió un 1,25%. El Boden 2015 tuvo operaciones por nada menos que $ 50 millones y un alza del 1,20%. El Boden 2012 tuvo un leve retroceso del 0,50% porque en las últimas ruedas fue el que más subió.
El dólar con sus bajas tranquilizó a todos. Pero no fue difícil contenerlo porque los montos que se negociaron fueron ínfimos. Entre el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, y el MEC de los corredores de cambio movieron apenas u$s 380 millones. Había pocas manos operando.
En el Forex-MAE, el dólar abrió a $ 3,8340, al tiempo que el Banco Central comenzó a vender dólar futuro en los plazos más cortos (fin de febrero, marzo y abril). Este movimiento bastó para que pasado el mediodía el dólar bajara a $ 3,8280. Luego se afirmó y cerró a $ 3,8320 sin que el Central intervenga en el mercado de contado.
Este retroceso hizo que las casas de cambio bajaran el precio de venta a $ 3,85, aunque el «blue» subió un 0,32% a $ 3,8975 luego de estar por encima de $ 3,90.Las reservas del Central siguieron en u$s 48.207 millones.
En el OCT-MAE, el mercado de futuros, el dólar a fin de mes cerró a 3,8545 (-0,22%). Fin de año vale $ 4,2381 (-0,27%).
El mercado parece acostumbrarse a estos sobresaltos. Por ahora es un laboratorio donde las subas y bajas se producen con dosis pequeñas de negocios. En realidad los que están operando son los acostumbrados a hacer «trading», que entran y salen en el día tomando ganancias o asumiendo pérdidas.


Dejá tu comentario