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Irak y el Estado Islámico se acusaron de haber masacrado a 120 civiles
Los yihadistas responsabilizaron a la aviación iraquí que se defendió diciendo que el blanco del ataque eran terroristas. Irán, por su parte, lo adjudicó a la coalición internacional.
DEVASTACIÓN. Las imágenes de la televisión local mostraron el mercado de Al Qaim reducido a escombros.
Por su parte, el Comando Conjunto de las fuerzas iraquíes, dependiente del Ministerio de Defensa de Bagdad, sí confirmó bombardeos efectuados sobre Al Qaim pero aclaró que fueron contra "dos edificios en los cuales se ocultaban terroristas".
Sostuvo que la Fuerza Aérea tomó grandes precauciones para proteger a los civiles y que los objetivos "se determinaron con base en información precisa y verificada por nuestras fuentes en la zona".
Sin embargo, el diputado Al Fares dijo que había informaciones que señalan que los aviones del Ejército iraquí fueron los que bombardearon la localidad. "Es una gran masacre de la que el Gobierno central es el responsable", dijo.
El presidente del Parlamento iraquí pidió al Gobierno de Bagdad que cree una comisión para investigar lo sucedido.
Según los comandantes militares iraquíes, las acusaciones
de una presunta masacre de civiles fueron "creadas por la máquina de propaganda del EI sin que se verifique la autenticidad".
En tanto, en Mosul, al norte de Irak, después de un mes y medio de una ofensiva para recuperarla de manos del EI, las fuerzas iraquíes afirmaron ayer haber ingresado desde el este y el sudeste hacia el corazón de la ciudad.
Pero en el frente, más allá de las proclamas de propaganda, el Ejército iraquí y las milicias aliadas avanzan con muchas dificultades hacia los barrios orientales y surorientales de la ciudad bastión de los yihadistas.
El miércoles el ejército iraquí tomó en el este de Mosul el hospital Al Salam, utilizado como centro de comando por el EI. La 9ª división blindada del ejército ocupó el centro situado en la orilla sudeste del Tigris, el río que atraviesa Mosul, indicaron las fuentes. Sin embargo, las tropas fueron cercadas por los yihadistas y esperaban la llegada de refuerzos, informaron las fuentes.
Se trata de la penetración más profunda de las tropas iraquíes en el este de Mosul desde el inicio de la ofensiva contra el bastión yihadista el 17 de octubre pasado.
Los combates para reconquistar el último gran bastión del EI en Irak provocaron el éxodo de unos 82.000 civiles, según dijo ayer la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), muchos de los cuales se han refugiado en campamentos ubicados en las afueras de la ciudad con temperaturas nocturnas bajo cero.
| Agencias DPA, ANSA y AFP |


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