Después de la descalificación del expresidente moderado Akbar Hashemi Rafsanyani, quien habría podido congregar al campo reformista y al aperturista, Hasán Rohani, un religioso moderado de 64 años, y Mohamad Reza Aref, exvicepresidente del reformista Mohamad Jatamí, de 62 años de edad, toman el relevo. "En todos mis traslados, llamo a todos los jóvenes electores a votar", porque debemos acudir a las urnas, declaró Aref durante la campaña.
En efecto, frente a cuatro candidatos conservadores -el quinto postulante del campo conservador, Gholam Alí Hadad Adel, anunció ayer que se retiraba de la contienda- Rohani y Aref tienen pocas probabilidades de pasar a una eventual segunda vuelta el 21 de junio, aunque los analistas concuerdan en que sus probabilidades aumentarían si ambos candidatos unen sus fuerzas.
Tras varios llamados en los últimos días, Rohani y Aref están negociando para que sólo uno de ellos sea candidato del campo reformista en la primera vuelta.
En 2009, los dos candidatos reformistas, Mir Hosein Musavi y Mehdi Karoubi, rechazaron la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad y convocaron manifestaciones en contra de lo que denunciaron como un "fraude masivo". Miles de activistas fueron entonces detenidos y la represión de las protestas dejó un saldo de 32 muertos, según las autoridades, o de 72, según la oposición.
En 2011, Musavi y Karubi fueron puestos bajo arresto domiciliario. El año siguiente, los reformistas prácticamente desaparecieron del Parlamento tras un boicot a las elecciones legislativas.
Sin embargo, desde hace poco más de un año, los reformistas intentan organizarse nuevamente, alrededor de sus líderes históricos.
Los reformistas y los moderados tenían muchas esperanzas puestas en la candidatura de Rafsanyani, aplaudida por Jatamí, pero que finalmente fue rechazada, oficialmente a causa de su avanzada edad. Asimismo, varios candidatos reformistas fueron descalificados para las elecciones municipales -que tendrán lugar al mismo tiempo que las presidenciales- acusados de haber apoyado las protestas de 2009.
Las candidaturas de Rohani y Aref permiten movilizar otra vez al electorado moderado. En los últimos meses, estos últimos reactivaron sus estructuras de base, mientras que las reuniones políticas de ambos candidatos reúnen a activistas en todo el país.
"La presencia de Rohani y Aref en los debates televisivos y sus críticas sobre la falta de libertad o sobre la gestión del país han permitido cambiar el clima político. Ahora, el poder está dando una imagen de que acepta que los reformistas tengan un papel más importante", estimó un periodista cercano a los reformistas, que solicitó el anonimato. Los reformistas pueden contar también con el apoyo de una decena de diarios nacionales que multiplican las críticas en contra del poder.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |

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