El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La campaña triguera 2016/17 se caracterizó por la fuerte competencia de las molineras en el mercado exportador. Así la vemos ahora, en estos tres primeros meses contables, aumentado 48% las ventas al extranjero (a 11.281 t) frente a un más acotado 32% de las locales (a 11.036 t), superando por primera vez lo externo a lo vernáculo para marcar un récord en su volumen total de ventas en lo que va del siglo. Más allá de este buen inicio, no hay que olvidar que la campaña triguera 2017/2018 ha sufrido por las fuertes lluvias, lo que no permite ser demasiados optimistas sobre calidad, cantidad ni precio (frente a los holgados stocks mundiales, EE.UU., Canadá y Australia planean recortes en la producción) y que el efecto del siniestro de su controlada Adricar SA no habían sido avaluados totalmente al finalizar el trimestre. No obstante, el directorio no abandonaba su intención de iniciar una serie de obras en este ejercicio, destinadas a mejorar su producción (vía menores costos, volumen y/o calidad). Pasando al contable, arranca con ingresos por $182 millones 38,2% (los despachos en t: +40%) mayores a los de doce meses antes, que detractados los costos (y sumada la producción agrícola) la dejan con un bruto de $22,5 millones, 50% más que lo logrado en 2016. Si bien los gastos, en particular los de comercialización, trepan más que los precios en general (31% frente a una inflación de 23,1%), por su magnitud la dejan con un operativo de $5,3 millones, casi triplicando lo de 2016. Luego la merma en los ingresos por diferencia de cambio, la suba de la carga por intereses y "otros" que aportan apenas 16% más, son la clave final (a pesar de que el fisco pasa de llevarse antes el 41% de lo que ganaba a un 31% ahora) para que quede con un neto de $3.281.051, casi duplicando lo del año pasado. Atención: No asignados, -38%, Patrimonio +5%.
Dejá tu comentario