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Japón analizará su cosecha de arroz por la radiactividad
Los funcionarios indicaron que si se descubre que las cosechas están contaminadas con cesio radiactivo por encima del nivel establecido de 500 becquereles por kilogramo, el Gobierno impondrá una prohibición a los envíos de todo el arroz producido en las cercanías de la fuente contaminada.
Los funcionarios indicaron que si se descubre que las cosechas están contaminadas con cesio radiactivo por encima del nivel establecido de 500 becquereles por kilogramo, el Gobierno impondrá una prohibición a
Luego de la suspensión de los envíos de carne vacuna de las prefecturas de Fukushima, Miyagi e Iwate por el hallazgo de cesio radiactivo por encima de los niveles establecidos por el Gobierno, están aumentando las preocupaciones del público sobre la seguridad de los alimentos. Esto debido a que la fuga de radiación de la planta de Fukushima contaminó con materiales radiactivos carne, verduras, productos lácteos, mariscos y agua por encima de los niveles de seguridad.
Funcionarios del ministerio dijeron que las autoridades en los municipios locales de las regiones norte y este de Japón -que en total constituyen el 40% de la producción de arroz de Japón- analizarán el arroz antes y después de la cosecha.
Los funcionarios indicaron que si se descubre que las cosechas están contaminadas con cesio radiactivo por encima del nivel establecido por el Gobierno de 500 bequereles por kilogramo, el Gobierno central impondrá una prohibición a los envíos de todo el arroz producido en las cercanías de la fuente contaminada.
«El consumo continuo de arroz con cesio por arriba del límite impuesto por el Gobierno de 500 becquereles por kilogramo en un año resultará en una exposición interna superior a los cinco milisieverts, uno de los estándares más conservadores de exposición a radiación establecidos por la Comisión Internacional de Protección Radiológica», informó ayer el Ministerio de Salud.
El ministerio prohibió a los granjeros cultivar arroz en áreas amplias posiblemente expuestas a la contaminación radiactiva de la planta de energía nuclear número uno de Fukushima.
Se prevé que la acción más reciente del Gobierno dañe más a la sensible industria agrícola de Japón luego de que el clima inclemente reciente ha dañado y sigue dañando las cosechas.
Japón produjo más de ocho millones de toneladas de arroz el año pasado, y la mayoría se consumió en el país. No obstante, Hong Kong, Singapur y Taiwán son grandes importadores del arroz cultivado en Japón.
Por otra parte, el Gobierno de Japón prohibió ayer la comercialización de carne de la provincia de Tochigi, al sur de Fukushima, tras detectar muestras con altos niveles de cesio radiactivo, lo que eleva a cuatro las provincias afectadas por la contaminación.
El ministro portavoz, Yukio Edano, informó ayer de la decisión de ampliar el veto a Tochigi, menos de 24 horas después de anunciar que se había decidido prohibir la carne vacuna de la zona de Iwate (noreste) a causa de la radiactividad.
El escándalo de la carne contaminada saltó a mediados de julio, cuando se detectó que al mercado habían llegado partidas con altas cantidades de cesio radiactivo procedentes del pueblo de Minamisoma, cercano a la maltrecha central nuclear de Fukushima. El Gobierno prohibió entonces distribuir carne de esa provincia y se comprometió a efectuar análisis en otras zonas, lo que llevó a extender el veto a la región de Miyagi (noreste) a finales de ese mes y a Iwate el lunes.
Las autoridades creen que la contaminación de la carne podría deberse a que los animales han sido alimentados con pienso cultivado o almacenado al aire libre que recibió altas dosis de radiactividad al inicio de la crisis nuclear.
Según los análisis, algunas muestras de pienso contenían hasta 690.000 becquereles de cesio radiactivo por kilo, frente al límite oficial de 300 becquereles.
La carne contaminada, por su parte, ha mostrado hasta 2.300 becquereles de cesio por kilo, muy por encima del límite de 500 becquereles establecido por el Gobierno. Además de en la carne, una quincena de provincias del país planea efectuar exámenes sobre el arroz para comprobar si presenta contaminación por la radiactividad emitida por la maltrecha central.
El Gobierno nipón tiene previsto dar compensaciones de unos 50.000 yenes (unos 453 euros) a los ganaderos por cada una de las reses contaminadas a causa de la crisis, en un programa de ayudas que tendrá un coste de entre 1.000 y 2.000 millones de yenes (entre 9 y 18 millones de euros).


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