15 de diciembre 2008 - 00:00

Jazmín López: sale a la luz atractiva expresión joven

«Yo soy más fuerte que yo», autorretrato de Jazmín López con humor, colores dulces, influencia del cómic y resabios del expresionismo.
«Yo soy más fuerte que yo», autorretrato de Jazmín López con humor, colores dulces, influencia del cómic y resabios del expresionismo.
El Premio Currículum Cero que se exhibe en estos días en la galería Ruth Benzacar, un concurso anual destinado a descubrir artistas sin antecedentes pero con talento y menores de 30 años, ha cumplido con su objetivo. En los siete años que han pasado desde su creación, artistas como la ascendente Flavia Da Rin, el rosarino Adrián Villar Rojas (que el año pasado llegó con sus obras a Art Basel), la artista galerista y curadora Daniela Luna, el grupo DOMA, Eugenia Calvo, Matías Duville, Leopoldo Estol, Lila Siegrist, Nicolás Domínguez Nacif, Luciana Lamothe, Eduardo Navarro, Alejandro Chaskielberg o Erica Bohm, se iniciaron Currículum Cero.
Para cerrar la temporada 2008, la galería exhibe las obras de la ganadora del salón del año pasado, las brevísimas telas de Valeria Poggio donde se cruzan la pintura y la fotografía. La hibridación de los géneros está presente en las pequeñas pinturas de Poggio que tienen la gracia de las instantáneas fotográficas. Se trata de imágenes que no aspiran al «instante decisivo», sino que por el contrario registran momentos de la vida cotidiana.
En este cruce interdisciplinario se advierte que la histórica influencia que desde sus orígenes ejerce la fotografía sobre la pintura, se acentúa en los tiempos que corren. El fenómeno es internacional, y los mayores exponentes de esta tendencia son el alemán Gerard Richter o el estadounidense Richard Prince. Sin embargo, la obra de Poggio tiene un auténtico sabor local que consiste en el pequeño formato, característica que se reitera en los dibujos y pinturas de muchos artistas jóvenes de nuestro país.
En el nuevo salón, entre los artistas que seleccionó este año un jurado integrado por Ernesto Ballesteros, Orly Benzacar, Flavia Da Rin, Inés Katzenstein y Solana Molina Viamonte, se destaca otra particularidad argentina: el notable apego a la pintura. Para comenzar, la ganadora del Premio 2008, Jazmín López, de 24 años, se autorretrata con unas pocas pinceladas en «Yo soy más fuerte que yo». Con humor, colores dulces, la influencia del cómic y los resabios del viejo expresionismo, López le brinda a su pintura el espíritu de la contemporaneidad. Y la misma condición actual ostenta una gigantesca ola que pintó Rosario Zorraquín.
Tiziana Pierri, hija de Duilio y nieta de Orlando, dos grandes pintores, demuestra un excelente oficio al representar una copa que se desdibuja y roza la abstracción. La obra de Leonel Pinola delata con su frescura la edad del participante y sus preferencias estéticas. Como soporte de sus pinturas utilizó las carpetas que los estudiantes de arte llevan a la escuela. Sobre los cartones negros escribió los nombres de los artistas que admira, como Fabio Kacero, Sebastián Gordín o Rubén Santantonín, agregó algunos datos con un improvisado graffiti, y pintó sus obras emblemáticas, como el «Sánguche de milanesa» de Sandro Pereira, el «Colchón» de Marta Minujín o un muñequito de Liliana Porter.
Amaya Bouquet, artista que en estos últimos años llamó la atención con las tallas de sus cristales, presenta ahora una obra excelente realizada en oro. Con su pequeño formato y un encanto especial, los dibujos de Tamara Villoslada y las pinturas de Jazmín López, Rodolfo Marqués y Cotelito, atrajeron a varios compradores dispuestos a invertir en obras que oscilan entre 1.000 y 2.000 dólares.
El furor por los artistas jóvenes que suscitó el arribo del nuevo milenio ya no es el mismo. Pero el interés subsiste. La figura del artista cuyos méritos pasan inadvertidos al común de la gente, siempre pone a los conocedores en un estado de alerta. Una obra de arte «genial» puede estar al alcance de las manos de cualquiera que, con un ojo muy entrenado, sea capaz de juzgarla.
Si bien no resulta fácil detectar «genialidades», en el salón de este año hay artistas con un nivel de calidad muy parejo y un buen trabajo de selección. El conjunto que se completa con las obras de Juliana Ceci, Mariana De Matteis, Alfredo Frías, María Laura Hita, Irina Kirchuk, Sofía Malamute, Violeta Mollo, Marina Páez, el grupo Pan Duro, Ramiro Quesada Pons, Clara Tomasini, Victoria Sayago y Aimée Zito Lema.

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