El Mundial 2026 podría verse afectado por fenómenos meteorológicos extremos en distintas sedes de Estados Unidos, Canadá y México. Científicos, médicos y especialistas climáticos alertaron sobre el impacto que podrían generar el calor agobiante, la humedad, los incendios forestales y las tormentas eléctricas durante el torneo que comenzará el 11 de junio y finalizará el 19 de julio.
El Mundial 2026 enfrenta una amenaza inesperada por el clima con calor extremo y tormentas
Especialistas advirtieron que las altas temperaturas, la humedad y los rayos podrían provocar suspensiones y riesgos para jugadores y público.
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Científicos alertaron que las altas temperaturas podrían afectar el desarrollo normal de varios partidos del Mundial 2026.
Las condiciones climáticas del verano norteamericano aparecen como una de las principales amenazas para el desarrollo normal de la competencia. Varias de las ciudades elegidas para albergar partidos suelen atravesar temperaturas extremadamente altas, combinadas con niveles de humedad sofocantes que elevan todavía más la sensación térmica.
A eso se suman los frecuentes incendios forestales registrados en Canadá y California, que generan preocupación por la calidad del aire, además de las tormentas eléctricas típicas del verano estadounidense.
En ese contexto, las autoridades deportivas podrían verse obligadas a detener encuentros cuando se detecten rayos cerca de los estadios. El protocolo habitual en Estados Unidos establece una pausa obligatoria de 30 minutos si cae un rayo en un radio aproximado de entre 13 y 16 kilómetros. Cada nuevo relámpago reinicia el conteo y prolonga la suspensión.
El Mundial de Clubes ya mostró señales de alarma
El antecedente más cercano fue el Mundial de Clubes 2025, utilizado como ensayo general para la Copa del Mundo. Allí, seis partidos sufrieron retrasos importantes por las malas condiciones meteorológicas, una situación que generó críticas de entrenadores y especialistas sobre la elección de Estados Unidos como sede principal.
Los científicos consideran que estos fenómenos podrían intensificarse debido al calentamiento global y a la acumulación de gases de efecto invernadero.
La especialista climática Kelsey Malloy, de la Universidad de Delaware, explicó que “aún” no se han “detectado tendencias fuertes”, aunque remarcó que “se espera que los rayos aumenten” en algunas regiones estadounidenses.
Además, sostuvo que un clima más cálido “se ha vinculado con tasas de lluvia más intensas, así como con corrientes ascendentes de aire más fuertes”, lo que “equivale a una mayor electrificación de las nubes y, por lo tanto, a tasas más altas de descargas eléctricas”.
Los expertos advirtieron sobre los riesgos para el público
Malloy también pidió a los aficionados respetar las advertencias y protocolos de seguridad. “Mucha gente quizá se imagina que, si no puede ver la tormenta, no ve los rayos y aún no ha oído los truenos, entonces no está bajo una amenaza real”, señaló. Luego agregó: “Pero los rayos pueden caer a kilómetros de distancia del lugar real de la tormenta”.
La FIFA utilizará algunos estadios con techo, aire acondicionado o ambas tecnologías en ciudades como Atlanta, Dallas, Houston, Los Ángeles y Vancouver. Sin embargo, gran parte de los escenarios serán a cielo abierto.
Esto podría derivar en suspensiones por tormentas y en una exposición prolongada de futbolistas y espectadores a temperaturas extremas.
El estrés térmico también genera alarma en la FIFA
Durante el Mundial de Clubes, varios encuentros se jugaron con temperaturas superiores a los 32 grados y altos niveles de humedad. Un reciente informe elaborado por científicos climáticos advirtió que el “calor extenuante” podría afectar a una cuarta parte de los partidos, incluida la final programada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Ante este escenario, la FIFA ya dispuso pausas de hidratación en ambos tiempos de cada partido. El doctor Chris Mullington, del Imperial College de Londres, aseguró que algunos futbolistas “simplemente no puedan jugar a la intensidad a la que están acostumbrados”.
Los riesgos también alcanzan a los hinchas. Según Mullington, muchas personas podrían sufrir complicaciones por la combinación de calor, humedad y consumo de alcohol durante largas jornadas al aire libre.
Finalmente, un grupo de futbolistas profesionales encabezado por el noruego Morten Thorsby presentó una petición ante la FIFA para exigir una actualización urgente de los protocolos por estrés térmico de cara al Mundial 2026. “Puede hacer que te sientas aturdido, mareado, que experimentes fatiga, calambres musculares y algo peor”, advirtieron los jugadores.




