22 de septiembre 2009 - 00:00

Jefe de la misión en Afganistán ya baraja una derrota

El hijo de siete años del militar Antonio Fortunato, frente al féretro que llevó a Roma el cuerpo de su padre desde Afganistán. La muerte de seis efectivos italianos en Kabul causó conmoción en Italia, cuyo Gobierno quiere retirar sus tropas.
El hijo de siete años del militar Antonio Fortunato, frente al féretro que llevó a Roma el cuerpo de su padre desde Afganistán. La muerte de seis efectivos italianos en Kabul causó conmoción en Italia, cuyo Gobierno quiere retirar sus tropas.
Kabul - La guerra contra los talibanes en Afganistán corre serio riesgo de terminar en una derrota si no se envían tropas adicionales y no se impone una nueva estrategia, dijo el máximo comandante estadounidense y de la OTAN, en momentos en que el presidente Barack Obama enfrenta creciente resistencia interna y externa para enviar más efectivos.

El general Stanley McChrystal, en una evaluación confidencial, dijo que el fracaso en tomar la iniciativa y revertir «el buen momento insurgente» en el corto plazo podría llevar a un resultado en el que «derrotar a la insurgencia ya no sea posible».

Una copia de la inquietante evaluación de 66 páginas fue obtenida por el diario The Washington Post y publicada en su sitio web, con excepción de algunas partes que fueron retiradas a pedido del Gobierno por razones de seguridad. El portavoz de McChrystal en Kabul confirmó que el reporte era genuino.

«Los recursos no ganarán esta guerra, pero una falta de recursos podría perderla», escribió McChrystal.

«Si no se otorgan recursos adecuados, también está el riesgo de un conflicto más largo, más víctimas, mayores costos generales y, en última instancia, una crítica pérdida de apoyo político. Cualquiera de estos riesgos provocará un fracaso de la misión», añadió.

McChrystal ya preparó su pedido de más tropas, que algunos oficiales esperan que incluya casi 30.000 nuevos efectivos de combate y entrenadores, pero aún tiene que someterlo a consideración de Washington. El Pentágono dice que está discutiendo cómo lo presentará.

Las encuestas muestran que los estadounidenses y sus aliados europeos de la OTAN se oponen cada vez más a una guerra que ya lleva casi ocho años. Esto se refleja en la resistencia de los gobiernos europeos a enviar más fuerzas.

Un pedido de más tropas enfrenta resistencia dentro del Partido Demócrata de Obama, que controla el Congreso, pero negar el pedido de McChrystal expondría al presidente a las críticas de los republicanos, que exigen una acción rápida y decisiva en la guerra. En una serie de entrevistas concedidas el domingo, Obama dijo que no se va a apresurar en su decisión y que quiere revisar la estrategia antes de considerar un envío adicional de hombres.

«Quiero asegurarme de que todos entiendan que uno no puede tomar decisiones sobre los recursos antes de tener lista la estrategia», dijo en una de las entrevistas. «Hasta no estar seguro de que tenemos la estrategia correcta, no enviaré más hombres o mujeres allá, más de los que ya tenemos», dijo Obama. En ese sentido, la postura de McChrystal puede ser entendida como un gesto de rechazo a la indecisión de la Casa Blanca.

«No tengo un plazo para la retirada» de las tropas, añadió el mandatario, aunque también aclaró que no es partidario de «ocupaciones indefinidas en otros países». «No me interesa estar en Afganistán solo por estar en Afganistán o por enviar de alguna manera el mensaje de que EE.UU. se quedará allí» mientras dure el conflicto, aseguró.

En su evaluación, McChrystal pintó un panorama sombrío de la guerra, diciendo que «la situación general se está deteriorando».

Una derrota occidental devolvería al poder a los extremistas talibanes, que montaron antes de la guerra un régimen oscurantista con pocos parangones y que protegieron a Al Qaeda y a Osama bin Laden.

El militar reclamó un cambio «revolucionario» para poner más énfasis en la protección de los afganos que en la eliminación de insurgentes (ver nota aparte).

«Nuestro objetivo debe ser la población», escribió. «Nuestro objetivo es la voluntad del pueblo, nuestra cultura de guerra tradicional es parte del problema, los afganos deben vencer a la insurgencia en última instancia».

Agencias Reuters, EFE y AFP

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