16 de marzo 2011 - 00:00

Jornada de alta tensión en Wall Street: perdía un 3% pero finalizó un 1,2% abajo

El canciller francés Alain Juppé recibió ayer en París a su par japonés, Takeaki Matsumoto. El desastre provocado por el sismo y el tsunami monopolizó las discusiones en la reunión del Grupo de los Ocho en París.
El canciller francés Alain Juppé recibió ayer en París a su par japonés, Takeaki Matsumoto. El desastre provocado por el sismo y el tsunami monopolizó las discusiones en la reunión del Grupo de los Ocho en París.
El riesgo de que se produzca una catástrofe nuclear en Japón tras la nueva explosión en la central de Fukushima sacudió ayer a Wall Street. Los inversores temieron el impacto que tendrá sobre la recuperación económica global la tragedia que está sufriendo la tercera potencia mundial.

Sin embargo, el Dow Jones consiguió cerrar bastante lejos de sus mínimos. Tras arrancar con una pérdida cercana al 3%, finalmente terminó un 1,15% abajo. Cerró en 11.855,42, tras conocerse la visión optimista de la Reserva Federal por la recuperación de la economía. Fue este factor el que permitió que el mercado terminara lejos de sus mínimos, pero igualmente en negativo.

Este rebote no alcanzó para que los principales índices de Wall Street terminaran en positivo. Y tampoco dieron demasiado margen para el optimismo, ya que sobre el cierre volvieron órdenes de venta y las operaciones de poscierre también marcaban una tendencia negativa. La incertidumbre sobre la situación de las plantas nucleares y nuevos incendios generaban justo al cierre de la operatoria de Nueva York más incertidumbre por los alcances de la catástrofe.

No hubo demasiados misterios. Los inversores optaron por salir del mercado accionario y compraron bonos del Tesoro en busca de refugio. La consecuencia fue una nueva caída de la tasa a diez años hasta el 3,30% anual. Llegó a caer, en el peor momento de la rueda, a sólo un 3,25%. Al subir los precios de los títulos, se produce una caída de los rendimientos.

Pero fue el único activo que subió. El petróleo, que venía muy sostenido por la crisis en Libia, se desplomó, cerrando a u$s 97,16 el barril, una disminución de casi un 4%. En este caso, afectaron los temores a una desaceleración de la economía global, lo que implicaría menos demanda de combustible.

Pero ni siquiera el oro logró mantenerse como refugio ante tanta incertidumbre. La onza cayó un 2% y terminó por debajo de 1.400 dólares la onza. Cerró a u$s 1.394.

Nueva York

Las compañías japonesas que cotizan en la Bolsa de Nueva York, que había caído con fuerza durante esta jornada, lograron moderar también sus descensos: el gigante electrónico Sony perdió un 0,58% y el fabricante de automóviles Toyota el 0,42%, mientras que la también automovilística Honda logró salvar el día con un ascenso del 2,25%.

Los principales índices de Wall Street cerraron en baja. Además del Dow, el S&P 500 finalizó un 1,12% abajo y acumula una pérdida del 3% en las últimas cinco ruedas. El NASDAQ, que agrupa a las acciones tecnológicas, cayó un 1,25%. Justamente, el temor de este tipo de compañías es que las ventas se vean afectadas por el sismo en Japón. De hecho, Apple estaba a punto de lanzar el iPad 2 en ese mercado, pero lo aplazaría. Otras compañías como Intel y Cisco también se vieron afectadas, porque dependen de productos japoneses para elaborar sus productos.

Europa

Los mercados europeos también sufrieron, aunque pudieron reflejar parcialmente el rebote de Wall Street. La Bolsa de Fráncfort, por ejemplo, llegó a caer un 5% en el peor momento, pero cerró un 3,19% abajo. París cayó un 2,5% y Londres, un 1,38%. Pero en estos casos todavía no está claro si podría producirse un repunte.

El secretario del Tesoro norteamericano, Tim Geithner, desestimó los temores de que Japón pudiera salir a vender su tenencia de bonos de EE.UU. para conseguir fondos y enfrentar así la crisis. También desestimó que China esté pensando en hacer lo propio. «Japón es un país con una alta tasa de ahorro. Está capacitado para hacer frente no sólo a los desafíos humanitarios, sino también de reconstrucción», explicó el funcionario. Por su parte, el jefe de estrategia global de UBS explicó que «los mercados estarán en la cornisa hasta que no se sepa con claridad cuál es la gravedad de lo sucedido en Japón».

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