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JOSÉ TASA: Apenas una brisa que llegará de París
Periodista: De nuevo el dólar...
José Tasa: No debería sorprenderlo. Si uno lo sucedido desde 2011, siempre el contado con liqui sube en esta época del año. El productor de soja que recibe sus pesos redolariza su cartera. Antes de 2011, iba al mercado cambiario normal, ahora va al paralelo. Hay estacionalidad marcada. No sé por qué tanta sorpresa en este despegue. Lo que pasa es que hay demasiada sensibilidad, especialmente en el equipo de Kicillof, que ve que la economía no reacciona. Usualmente los grandes errores en economía se dan cuando se hace un diagnóstico equivocado y se agrava con los remedios que se aplican en base a ello. Acá, Kicillof piensa que la recesión es culpa de la suba de las tasas. Entonces es lógico que, si se viene presión para bajarlas, el mercado apueste de nuevo al dólar. Simple, sobre todo si quieren apagar incendios con nafta.
P.: ¿Entonces?
J.T.: Tendremos más de lo mismo. El Gobierno buscando dólares para tratar de compensar la presión al alza. Van por pases con el Banco de Francia, emisiones de deuda de YPF y de la provincia de Buenos Aires. Pero lo único que han hecho para frenar la demanda de dólares es la recesión que crearon; porque no pueden decir más que es una crisis internacional porque Bolivia está creciendo al 5%... Lo que deberían entender de fondo es que el dólar oficial a 8 pesos va quedando rezagado y que sería interesante que hagan como cualquier país normal, un Presupuesto serio, creíble, de manera que el mercado sepa qué es lo que van a hacer en materia fiscal en el año. Si no, dan pie para que uno se imagine cualquier cosa. Y a decir verdad, pareciera que van a hacer cualquier cosa. Fíjese que Kicillof insiste en que el gasto público crezca al 40%. Insiste en que si hay ordenamiento de las cuentas, ello es recesivo. Y que si emite menos pesos, también. Entonces el descalabro fiscal y, quizás, el monetario seguirán. No hay que ser demasiado optimista. Me da la sensación que, de fondo, la idea es llegar al 10 de diciembre de 2015 con la menor cantidad de ajustes y ordenamientos posibles. Que los haga el que viene después. Una suerte de política economía de parches.
P.: Pero arreglaron el INDEC, Repsol, y se viene Club de París...
J.T.: Al INDEC lo emparcharon. Fíjese lo que hicieron con el cambio de base de la medición del PBI. Muy poco serio. Y ahora muestran una caída de las exportaciones porque las habían inflado en 2013. Lo de Repsol fue más por conveniencia que por convencimiento. La saga del Club de París es diferente. Me aseguraron que el 28 de mayo sale el anuncio de avance definitivo. Fin de una telenovela.
P.: Viaja el ministro de Economía.
J.T.: Creo que en esta ocasión le va a ir mejor que en enero cuando viajó, pero no le sirvió demasiado en cuanto a su marketing personal. Su intención entonces fue la de correr del todo a Hernán Lorenzino de las negociaciones. El exministro ahora está en la beca que le asignaron en Bruselas como embajador ante la UE. Kicillof dinamitó el rol que le habían asignado como negociador de la deuda tras su renuncia.
P.: ¿Y las peleas con el BCRA?
J.T.: Es un clásico de la historia económica de la Argentina. El ministro siempre quiere pasar por arriba del BCRA. Pasó con Cavallo, Lavagna, Machinea... Nunca se terminó bien. Así nos fue. Está claro que en este capítulo que nos toca vivir hay una fatiga mutua por el accionar del otro. El mercado tiene su predilecto. No hace falta que le diga quién es.
Finalizado el café, Tasa pide a Jorge, el valet parking, que le traiga su vehículo. Dejó su dato de despedida: No me bajo de las acciones (ADR obvio) y bonos que tengo en cartera; la Argentina tiene que subir más de acá a un año; YPF es la que menos upside (margen de alza) posee, del resto elija cualquier cosa que va a ganar.
@GuillermoLabord


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