5 de septiembre 2014 - 00:00

JOSÉ TASA: misión a Brasil por el default

Trabajo de plomería en el Gobierno para tratar de tapar las innumerables filtraciones en la cañería. El problema es que a veces se tapa una, pero aparecen otras. El experto que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa se refiere a las pérdidas existentes y cómo hará el Gobierno para evitar que el agua siga subiendo. Default, recesión, desempleo, tasas altas, soja en baja; el margen para ser optimista es escueto. En un almuerzo en el Hotel Intercontinental, Tasa habla de todo lo que está pergeñando el Gobierno.

Periodista: Una semana menos para 2015. Pareciera que a los mercados lo único que los entusiasma es la cercanía de las elecciones y el cambio de Gobierno.

José Tasa:
Está claro que los bonos y las acciones no caen más, simplemente porque ven que en 2016 habrá un Gobierno pro mercado. Es distinto a lo que pasa hoy con Venezuela, donde nadie sabe a ciencia cierta cuándo se va Maduro. Y, a decir verdad, hay algunas esperanzas de que en enero próximo el gobierno haga algo con el default una vez vencida la cláusula RUFO.

P.: Estuvo el secretario de Finanzas Pablo López en Nueva York esta semana...

J.T.:
Es cierto. Se reunió con un par de amigos míos, de los fondos de Legg Mason y el de Soros. Les prometió que en enero iban a resolver el tema. Y le creyeron. Yo no sé cómo van a solucionar los frentes de combate pero la realidad es que parece que Wall Street, por lo menos estas últimas 48 horas, cree en un arreglo antes del cambio de Gobierno. Sino, YPF debería estar bastante más debajo de los 35 dólares a los que cerró hoy (por ayer).

P.: ¿Y lo de la recompra de los bonos con legislación Nueva York?

J.T.:
Insisto en lo que ya dije. No creo que el Gobierno haga algo antes de enero. La propuesta de recomprar a precios de mercado los bonos con legislación Nueva York se la llevó otro amigo, con vasta experiencia en Wall Street en los principales bancos de inversión. En primer lugar, le aclaro que en el escritorio de Kicillof debe haber una docena de propuestas de bancos. En este caso, son 12.000 millones de dólares de deuda bajo alcance de Griesa. A precios de mercado son 8.000 millones de dólares. Contempla la emisión en paralelo de un BONAR a 15 años, aproximadamente. Desconozco si el ministro Kicillof la activará o no. Suena bastante potable en el sentido de que el gobierno puede salir del default y seguir sin pagarle nada a los fondos buitres, que es su objetivo político. Lamentablemente no tienen noción de las bondades de un arreglo del 100% de la deuda. Igual, ese plan depende de que la Cámara de Apelaciones de Nueva York habilite a la Argentina el pago de la deuda en euros con legislación británica, en yenes con legislación japonesa y en dólares con legislación argentina. Recuerde que Griesa en este último caso lo habilitó por única vez. Pareciera que la Cámara le va a dar la espalda a Griesa en esta ocasión. Claramente, es un exceso bloquear esos pagos. Pero en relación a la propuesta de recompra, deberían aguardar a ese fallo. De nada sirve recomprar bonos con legislación Nueva York si al mismo tiempo siguen bloqueados los títulos en euros...

P.: En realidad, hubo varias versiones en la plaza de propuestas...

J.T.:
Para mí, de nuevo, hasta enero no pasa nada. Sí sé por ejemplo que el viaje de la semana pasada de Kicillof a Brasil para reunirse con Mantenga fue para analizar la posibilidad de que el Gobierno brasileño participe en una recompra a buitres de los bonos en default. De más está decir cuál fue la respuesta de los brasileños a 30 días de las elecciones presidenciales. Un plan surrealista. En paralelo me comentaron que los tenedores de bonos en euros ya tienen el 85% del stock de deuda para concederle la RUFO, es decir, eliminarla de los contratos y que el Gobierno quede liberado. No sé si sirve para algo cuando, en realidad, sigue vigente para el resto de los papeles argentinos surgidos del canje. Otra versión, pero menos creíble aún, era que nuevamente empresarios habían comenzado a recolectar fondos. No es la información que tengo. Todo lo contrario. Fíjese que el plan anterior fracasó porque Elliott pedía no sólo cobrar su sentencia del pari passu con Griesa, sino también otros 3.000 millones de dólares en otros juicios. Estos no tienen sentencia de pari passu y no la pueden tener, dado que ya es una causa cerrada. Pero Elliot quería cobrarla igual.

No esperó el postre José Tasa para partir. Ni el café. No son tiempos de perder minutos. Su último dato: Cada vez son más empresas las que se animan a traer sus dólares a través del 'contado con liqui'. Hasta la propia Chevron lo está haciendo para Vaca Muerta.... n

@GuillermoLabord

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