19 de septiembre 2014 - 00:00

JOSÉ TASA: de nuevo vuelo buitre rapaz

Encrucijada en los mercados con precios elevados para los papeles argentinos y para el dólar. ¿Quiénes tienen razón? El "blue" no puede seguir subiendo sin voltear a los papeles argentinos en Nueva York. El experto que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa habla de los mercados, de lo que planean los buitres, pero también de la economía. En una escala en su paso por el microcentro, comió sushi velozmente, casi de parado, en Haru, un diminuto reducto sobre la calle Carlos Pellegrini.

Periodista: ¿Se está poniendo más compleja la situación con los fondos buitre?

José Tasa:
La audiencia en Nueva York hoy (por ayer) no fue nada buena. A medida que se conocía la información en la agencia Reuters los precios caían. Lo que pasa es que ya casi había cerrado el mercado cuando se fueron conociendo los datos. Para mañana (por hoy) seguirán las ventas. Recién vengo de encontrarme con ejecutivos del Citi y me dijeron que esperan que la Cámara de Apelaciones de Nueva York se expida la semana próxima.

P.: ¿Qué puede pasar? Está el temor a que el Gobierno le quite la licencia para operar si el fallo no permite el pago de la deuda...

J.T.:
Creo que el mercado no entendió que es difícil anticipar fallos judiciales en Estados Unidos. Ya pasó con el pari passu y la Corte Suprema de EE.UU. Habrá que ver. Me cuesta creer que ratifique plenamente la decisión de Griesa. Y respecto de lo de la licencia, le digo que hay acciones reiteradas a nivel países de represalias. Fíjese, Europa quería poner multas a Google. Luego en EE.UU. sancionaron a la BNP con multas de 8.900 millones de dólares. Fue por hacer transacciones con países objeto de sanciones en Estados Unidos. La primera víctima del fallo de Griesa fue el Bank of New York Mellon. Con el actual Gobierno cuesta imaginar el límite existente a su accionar.

P.: Todo dicho. ¿Y el dólar? ¿Cómo sigue?

J.T.:
Mientras lo fiscal no mejore, las dudas de personas y empresas seguirán. Empresas con liquidez se vuelcan al dólar Bolsa. La única conspiración existente es el desborde fiscal. Si el Gobierno tuviera equilibrio en las cuentas públicas o al menos no se tuviera que financiar con la emisión del BCRA, no habría conspiraciones. Pero todos los agentes en la plaza anticipan que a fin de año habrá una megaemisión de pesos por parte del BCRA. Me hace acordar a cuando Adolfo Rodríguez Saá hablaba del lanzamiento del "argentino" y que iba a inyectar 30.000 millones. Sin que existiera esa moneda, ya había una minicorrida del argentino. Lo que debería hacer el Gobierno es dar precisiones sobre cómo cierra el año en lo fiscal y en lo monetario. Pero si ya en el Presupeusto 2015 no lo hacen...

P.: Entonces seguimos parapetados.

J.T.:
Ceteribus paribus sí. Creo que el Gobierno va a seguir con la estrategia de minimedidas y resoluciones para llegar a fin de año con la mayor cantidad de reservas posible. Hay muchas cuestiones dando vuelta. Al fallo en Nueva York se suma la posible aceleración de bonos... Y no olvidarse de lo que está pasando con la soja. Está en otro mínimo y es algo más que preocupante con impacto en el dólar, en las cuentas públicas y en la actividad económica en general.

P.: ¿Irán por los silobolsa con la la Ley de Abastecimiento?

J.T.:
No lo creo. El clima está muy alterado por las inundaciones y lo que hablamos de la caída de la soja. La rentabilidad del campo está por el piso con el dólar oficial congelado y el aumento de los costos. Habrá una ola de amparos que impedirán su aplicación de todas maneras

P.: ¿Kicillof emite un BOCAN la semana próxima por $ 10.000 millones?

J.T.:
Así es. Sale a auxiliar al BCRA en la aspiradora de pesos. Al final muestran ribetes ortodoxos. En definitiva, saben que la emisión de pesos genera inflación y se va al dólar en algún momento. El anuncio inmediatamente pegó en el BOCAN que ya está en circulación. Cayó y en seguida su retorno subió 100 puntos básicos. No había que ser demasiado astuto para anticipar este fenómeno. Igual creo que para frenar al dólar sirve de poco. La tensión cambiaria es mucho más compleja de lo que nos podemos imaginar.

Y huye velozmente tras hacer desaparecer el último niggiri. Su dato de despedida: "El BCRA sigue vendiendo a futuro; el oficial contado está imposible, bancos no pueden comprar más por el límite, pero hay compras de sociedades apostando a un verano 2014".

@guillermolabord

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