Juicio a José López suspendido hasta que se defina querella UIF
Sin expresión, el exfuncionario planteó que no puede ser incorporada la unidad antilavado al proceso porque no fue autorizada a tiempo. Dilatado cronograma por delante. Chance (escasa) de que declare, recién 12 de julio.
Silencio. El exsecretario de Obras Públicas durante José López se mantuvo callado en la primera audiencia y se sentó en la segunda fila de la Sala AMIA de Comodoro Py.
La audiencia ya comenzó con complicaciones: retrasos en el traslado a cargo del Servicio Penitenciario Federal hicieron que se temiera que el juicio oral y público al exsecretario de obras Públicas, José Francisco López dilatara su horario de inicio. Luego, solo fueron formalidades hasta la suspensión por cuarto intermedio- hasta el 22 de junio, dispuesta por el Tribunal Oral Federal N° 1 para resolver planteos de las defensas que no quieren a la unidad de Información Financiera (UIF) como parte acusadora en el debate. El proceso que busca determinar la culpabilidad del exfuncionario kirchnerista por enriquecimiento ilícito tras haber sido detenido intentando ocultar casi u$s9 millones en un convento de General Rodríguez tuvo un inicio accidentado. El objetivo de máxima será conocer el origen de ese dinero, presuntamente de sobornos, o con el fin de financiar a la política, como el mismo confesó en su única alusión al tema.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sólo, con la única asistencia de la defensora oficial, el otrora encargado de la cartera de obras públicas durante los 12 años de Gobierno kirchnerista ingresó en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py. Como es usual, llegó esposado y su custodia lo liberó para que sin ataduras tomara asiento en la segunda fila, destinada a las defensas. Paradojas del destino, la abogada Pamela Bisserier Díaz lo defenderá de oficio, tal como hizo con la exfuncionaria menemista María Julia Alsogaray por causas de corrupción. Minutos antes de su llegada, se probó el sistema de videoconferencia, por el que el empresario Eduardo Gutiérrez, del Grupo Farallón, siguió la audiencia por cuestiones de salud. El resto de los imputados, incluyendo a la monja Inés Aparicio, sentada casi al borde de la última hilera de sillas que separan el blindex con el público. La esposa de López, María Amalia Díaz que tampoco lo visita en la cárcel desde hace meses- está acusada junto con él de haber colaborado en la maniobra de enriquecimiento ilícito por la que cuatro empresarios, Gutiérrez, Andrés Galera y Carlos Gianni, junto al abogado Artemio Marconi como testaferros. Los dos primeros como presuntos prestanombres de la mansión de Dique Luján que el exfuncionario simulaba alquilar y que tenía un valor de u$s680.000, mientras que los últimos por un departamento en Recoleta.
Con una carpeta azul sobre su regazo y las manos entrelazadas, López se mantuvo impertérrito durante la lectura de la acusación, elaborada en instrucción por el fiscal Federico Delgado y elevada a juicio hace un año por el juez Daniel Rafecas. Luego fue el turno de la querella de la UIF que encabezó el propio Mariano Federici, su titular. Anunció que anexarían el delito del lavado al juicio. Esto hizo estallar a las defensas, encabezadas por Bisserier que adujo que la habilitación para acusar en el juicio a la UIF la otorgó Casación el pasado viernes. Restaban apelaciones por lo que no la consideraron firme y a la vez extemporánea a su posibilidad de ingresar como parte acusadora. La defensa de López pidió tiempo para argumentar los motivos y el tribunal lo concedió.
Los jueces decretaron que la primera audiencia se reanudará el 22 de junio cuando opinen sobre la participación o no de la UIF. El cronograma por delante no será nada ágil: el 5 de junio, el TOF N°1 se pronunciará por validar o no a la querella de Federici, y recién el 12 de julio será la etapa de indagatorias. Es el primer momento en el que los acusados pueden hacer uso de la palabra para defenderse. En rigor, podrán hacerlo en cualquier momento del juicio a partir de esa audiencia.
Pasadas las 15, López repitió el proceso pero a la inversa. Se saludó con su esposa y regresó custodiado al móvil que lo llevaría de regreso a la cárcel hasta el jueves de esta semana, cuando deba comparecer en indagatoria ante el juez Marcelo Martínez De Giorgi por los sobornos pagados por Odebrecht para el soterramiento del ferrocarril Sarmiento.