12 de marzo 2015 - 00:00

Jurado bonaerense: hoy, el veredicto

Buenos Aires - En un marco de fuerte expectativa, hoy doce ciudadanos deliberarán en secreto en los Tribunales de San Martín y darán su veredicto -culpable o no culpable-, en lo que será la conclusión del histórico debut el martes de la modalidad de juicio por jurados en la provincia de Buenos Aires.

Para arribar a un veredicto de culpabilidad en este caso se necesitarán al menos 10 votos (y no 12, porque no hay una condena a perpetua en juego), mientras que para llegar a uno de "no culpabilidad" se requerirán al menos 8 votos. El magistrado será el encargado de fijar la eventual pena, pero ello no ocurrirá hoy sino que fijará para eso una nueva fecha.

El acusado es Guillermo Barros (28), imputado por la muerte de su excuñado, Germán Armella (30), baleado en el hombro en el marco de una discusión. Se trata de un caso de violencia de género -Armella solía agredir a Claudia Barros, por lo cual se habían separado meses atrás-, que derivó en un trágico drama familiar en enero de 2014.

Ayer concluyó la ronda de testigos y declaró Barros, quien alegó inocencia y aseguró (teatralizando el momento con un custodio) que el disparo que recibió la víctima -quien se presentó armado- fue producto del forcejeo en el cual él no apretó el gatillo.

Fue ante la mirada de los jurados -entre los que se mezclan un científico con un pedicuro, empleados y comerciantes-, que fueron sorteados del padrón electoral.

Hoy, en tanto, la jornada arrancará a las 9 con la posibilidad de que Barros exprese algunas palabras, que darán paso luego a los alegatos de la fiscal Ana Armetta y de la defensora Verónica Jollice.

Luego el juez Francisco Pont Vergés brindará a los doce jurados instrucciones para llevar adelante la deliberación, que desarrollarán solos en una sala con una mesa y doce sillas, con el secretario del Juzgado apostado en la puerta, del lado de afuera.

La "guía" del magistrado incluirá pautas sobre cómo analizar los testimonios y las pruebas recibidas, en pos de evaluar si se trata de un caso de no culpabilidad (como pretende la defensa) o, como barajaba ayer la Fiscalía, de culpabilidad por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego (8 a 25 años de prisión más un tercio de la condena por el agravante) o, en su defecto, por homicidio simple con exceso de legítima defensa (que sería excarcelable).

Luego uno de esos jurados populares -seleccionado entre ellos como presidente- será el encargado de entregarle al juez un papel con el veredicto. El magistrado entonces oficializará oralmente en la sala de audiencia la decisión del jurado, respecto de culpabilidad o no culpabilidad.

El juez será el encargado de fijar la pena en caso de culpabilidad, pero ello no ocurrirá hoy: deberá fijar una nueva fecha, ya sin los jurados y sí con las partes, para dar a conocer la condena.

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