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Juventus celebra sus 15 años con un nuevo “Rigoletto”
Ana D’Anna en la régie y Antonio María Russo en la dirección orquestal volverán a estar al frente del nuevo “Rigoletto” de Juventus Lyrica, con elencos rotativos y en muchos casos cantantes debutantes.
Periodista: ¿De qué manera vuelven a abordar este título?
Antonio María Russo: Como en todas las obras grandes, desde la primera página descubro cosas nuevas, elementos, sugerencias y realizaciones que, por más que las haya dirigido, siento que antes estaba como ciego o sordo. Me pasa con las Pasiones de Bach, o con el "Elías" de Mendelssoh. "Rigoletto" es una obra cumbre. Una vez más descubro al profundo conocedor del alma humana que era Verdi. Y descubro al eterno creador de una página tras otra. Después viene el trabajo de maduración, de realización, que se completa y proyecta con lo que hace Ana, que además de ser directora de escena es música, y crea movimientos o variaciones de tempo de acuerdo al hecho teatral, cosa que no es común en los régisseurs, sino que es raro, como si los régisseurs estuvieran dirigiendo una obra de teatro efectista. Hay comunión de criterio y se nota en la respuesta de los cantantes. El desafío aquí para ambos fue trabajar con tanta gente joven y tanta gente debutante. Es agotador: se termina un acto con un elenco y hay que repetirlo con los otros dos, pero hay que hacerlo. Con Ana tenemos algo que es típicamente italiano: la tenacidad. Los dos somos un poco como perros bulldog en el trabajo: donde mordemos no soltamos. Y la respuesta es superlativa, éste más flojo aquí y mejor allí, aquél mejor aquí y más flojo allí, todos se compensan. El nivel es muy alto.
Ana D'Anna: Volver a hacer "Rigoletto" con Antonio es enriquecedor. Llevamos 15 años de hacer ópera juntos y eso nos da una profundidad de encuentro. Sobre todo esta obra me gusta tanto por ser tan teatral, y amo la obra de la que proviene, "El rey se divierte" de Victor Hugo, en la que me basé la otra vez y que ahora redescubrí. Esta concepción de Hugo de que lo que está arriba está abajo, como el Duca, y lo que está abajo está arriba, como Sparafucile, porque aun el asesino por encargo posee códigos, tiene 4 hijos a los que defender. Esto la hace una obra paradojal y rica en todas sus facetas. Lo que también enriquece el trabajo actoral es la diversidad de gente. La otra vez la hicimos con un elenco del que ahora no se repite nadie, y tenemos esta vez a 28 cantantes que asumen por primera vez estos papeles, entre los que hay16 que por primera vez se suben al escenario. Tomamos a gente de las audiciones de noviembre y diciembre. Se presentaron 240 cantantes: chilenos, catamarqueños, rosarinos, sanjuaninos, brasileños. Estoy feliz con la alerta de los estrenos, que no nos deja dormir. Recién el domingo pudimos entrar con nuestra escenografía, todas esas cosas que suceden por carecer de un teatro propio.
A.M.R.: Eso es un handicap terrible
A.D'A.: Sí, pero es la realidad, y la asumimos como tal, y se ha creado una nueva mística, una pertenencia de toda la gente nueva, que ya aprendió que lo fundamental es ser ahí arriba con todo lo que somos, con la trascendencia que pedía Shakespeare. Ya está habiendo gente que encarna al personaje, no que dibuja el papel, ayudada por la música y la dirección de Antonio.
P.: Gabriele D'Annunzio dijo que Verdi "lloró y amó por todos". Qué reflexiones les despierta esa frase?
A.D'A.: Es así. Él describe lo que siente el cantante, y eso facilita mucho la puesta: si el personaje está ansioso, llorando, desconfiado, feliz, él lo dice con la música. Esta obra en especial es teatro puro.
P.: La materia prima de su trabajo son cantantes que, como decían, en muchos casos debutan. ¿En qué momento y sobre la base de qué criterios saben si el cantante va a estar en condiciones de afrontar el papel completo con orquesta y frente a una sala llena?
A.M.R.: Esto se va produciendo mientras pasan los ensayos y se acercan los ensayos con orquesta, y hasta comenzados éstos. Hay casos que nos han lastimado mucho, porque gente estupenda que funciona muy bien en los ensayos al piano se van aniquilando mientras se acerca el estreno, hasta algunos de ellos abandonar en las vísperas del estreno. No hubo muchos casos, pero los hubo. Es un test muy interesante el de cómo el aspirante a artista se va agrandando o achicando a medida que se acercan las funciones. Esta vez todos crecieron. Un caso espectacular es Natalia Quiroga Romero, que empezó muy tímida, y también Ivana Ledesma. Otro caso es Sebastián Russo, un cantante muy inteligente, que viene creciendo desde hace mucho.
A.D'A.: La ópera es teatro, es el drama en música, y los poquísimos chicos que prefieren cantar oratorio o que no han podido encarnar papeles son también grandes cantantes, pero el fenómeno del teatro es de entrega, la capacidad de ser otro, de poder entregar a un personaje hasta lo peor que nos pasó, o con la imaginación poder encarnar a alguien, implica una gran generosidad. Inclusive lo más feo sirve, hasta la tristeza más grande. Esta obra es muy emocionante, y que Rigoletto haya sido tan vil y perverso... En la obra de Hugo el duque quiere traer a astrónomos, doctores, pero el bufón quiere que siga bajando, que se pervierta más y más. Y todo eso se le vuelve en contra a ese pobre hombre que por lo menos se ilumina con ese profundo amor que tiene a su hija, y eso lo salva. Me siento mejor ante "Rigoletto", siento que puedo amparar más a los cantantes que antes, exijo en la composición y valoro los logros, y estoy pudiendo entregar un poco más. Aunque siempre necesitaría un mes más de trabajo.
Entrevista de Margarita Pollini

