6 de octubre 2017 - 21:29

Kazuo Ishiguro: Nobel a un literato de la memoria

La Academia de Suecia volvió a sorprender ayer con un ganador que no estaba en las listas de nadie, aunque sí en el aprecio de muchos. James Ivory lo hizo famoso con la versión de una de sus novelas.

Kazuo Ishiguro. El ganador del Nobel. Debajo, Emma Thompson y Anthony Hopkins en “Lo que queda del día”, sobre una de sus novelas.
Kazuo Ishiguro. El ganador del Nobel. Debajo, Emma Thompson y Anthony Hopkins en “Lo que queda del día”, sobre una de sus novelas.
Kazuo Ishiguro, el autor británico nacido en Japón que en "Los restos del día", "Nunca me abandones" y otras novelas se ocupó de temas como la memoria, el dolor y el efecto del pasado en el presente, ganó ayer el Premio Nobel de Literatura.

La elección de Ishiguro, de 62 años (una de las edades más bajas para el promedio de elecciones de la Academia Sueca), marca un regreso a la literatura tradicional tras dos años de ganadores heterodoxos, como el cantautor Bob Dylan o la periodista Svetlana Alexievicha. El premio está dotado con 9 millones de coronas (1,1 millones de dólares). Para la estadística: Ishiguro es otro autor inglés nacido fuera de Inglaterra, como V.S. Naipaul, el ganador de 2001 originario de Trinidad y Tobago, o Doris Lessing, premiada en 2007, quien nació en Irán y creció en Rhodesia (ahora Zimbabwe). No faltó ayer quien dijera que este Nobel a un autor de origen japonés que ni siquiera figuraba entre los favoritos de los apostadores ni en las listas de los "expertos" también era, más allá de los valores propios del autor, una ironía de la Academia hacia quienes sostienen, año tras año, la candidatura de su compatriota Haruki Murakami.



"Algunos de los temas que he tratado de abordar en mi obra no sólo se aplican a la memoria personal sino a la forma en que las naciones recuerdan su pasado y qué tan seguido entierran los recuerdos incómodos de ese pasado... Espero que ese tipo de temas sean útiles para el clima que tenemos en la actualidad", dijo Ishiguro ayer en el jardín de su casa en Londres, entrevistado por la prensa.

Ishiguro obtuvo el premio Booker por "Los restos del día", recibió una medalla de la Orden del Imperio Británico y suele aparecer en las listas de los grandes autores del país. La Academia calificó sus ocho libros, que también incluyen "Un artista del mundo flotante" y "El gigante enterrado" (el más reciente), como obras de una fuerza emocional que descubren "el abismo debajo de nuestro sentido ilusorio de conexión con el mundo".

El autor debe al director de cine James Ivory, quien llevó a la pantalla "Los restos del día", interpretada por Anthony Hopkins y Emma Thompson (que se conoció en los cines argentinos como "Lo que queda del día"), la fama internacional. El personaje del mayordomo, en quien algunos vieron una versión más oscura de de Jeeves, el criado de los textos de P.G. Wodehouse, es una de las grandes creaciones de las letras y el cine. Hopkins, además, le dio a ese personaje de feroz represión emocional, incapaz de derramar una lágrima el día de la muerte de su padre, o de expresarle sus sentimientos a la mujer que interpretaba Thompson, un estilo magistral.

"¿Qué ganamos al volver la mirada atrás y culparnos si nuestras vidas no salieron como habríamos deseado?", escribe Ishiguro. "La dura realidad es, sin duda, que para gente como usted o yo hay pocas opciones fuera de dejar nuestro destino, al final de cuentas, en las manos de los dueños del mundo, los que emplean nuestros servicios". Ishiguro ha explicado que ve al mayordomo como una metáfora de la indiferencia emocional y política. Una reseña de la época de su publicación destacó que el autor "revierte cuidadosamente el cliché de 'lo que vio el mayordomo' al construir una novela sobre lo que no vio el mayordomo". Salman Rushdie escribió que "justo bajo la finura de la superficie de la novela hay una turbulencia tan inmensa como lenta, pues 'Los restos del día' es de hecho una subversión brillante a los modos ficticios de los que parece descender en un principio. La muerte, el cambio, el dolor y el mal invaden el inocente mundo de Wodehouse".

Al igual que "Los restos del día", su novela de 2005 "Nunca me abandones" es una historia de decepción e incertidumbre. Lo que parece ser la historia de tres amigos en un internado gradualmente se convierte en una historia distópica con elementos de ciencia ficción que plantea interrogantes éticas desconcertantes. La adaptación cinematográfica fue protagonizada por Carey Mulligan, Andrew Garfield y Keira Knightley. "Siempre me ha gustado la textura de la memoria", dijo Ishiguro por la misma época en que se publicó "Nunca me abandones".

"Me gusta que una escena sacada de la memoria del narrador es borrada en los bordes, cubierta con todo tipo de emociones y abierta para ser manipulada. No simplemente le estás diciendo al lector 'esto y esto pasó", también planteas preguntas como ¿por qué recordó ella este hecho justo en este momento?, ¿qué siente al respecto? Y cuando dice que no puede recordar con mucha precisión lo que pasó, pero de todas formas nos cuenta, ¿qué tanto confiamos con ella?". Ishiguro ha escrito varios guiones de cine, incluyendo el del film de Merchant-Ivory "La condesa blanca", y ha colaborado en canciones interpretadas por la jazzista Stacey Kent, para quien escribió el comentario del álbum "In Love Again". "Componer canciones es una vieja pasión mía. Al comienzo de mi vida fui cantautor hasta que me dediqué a la ficción", dijo Ishiguro, quien ha calificado a Dylan como uno de sus primeros héroes.

El autor nació en Nagasaki pero se mudó a Inglaterra de niño luego de que su padre, un oceanógrafo, fue invitado a dirigir el Instituto Británico Nacional de Oceanografía. Admirador temprano de "Jane Eyre", es un viejo fan de los comics y ayer dijo que estaba en discusiones para trabajar en una novela gráfica. "Esto es algo nuevo para mí y vuelve a conectarme con mi infancia, mi infancia japonesa leyendo manga", explicó. Estudió Letras Inglesas y Filosofía en la Universidad de Kent y uno de sus primeros mentores fue Malcolm Bradbury, quien enseñaba creación literaria en la Universidad de East Anglia. Después de algunos comienzos en falso, Ishiguro completó su primera novela, "Pálida luz en las colinas", narrada por una mujer japonesa cuya hija se ha suicidado. Tanto su ópera prima como la novela nominada al Booker "Un artista del mundo flotante" se centran en personajes japoneses. "Descubrí que mi imaginación cobró vida cuando me alejé del mundo inmediato a mi alrededor", dijo al Paris Review en 2008, al recordar que sus obras de ficción fueron bien recibidas en sus clases de creación literaria. "Cuando trataba de comenzar una historia con algo como 'salí de la estación del metro Camden y fui al McDonalds y ahí estaba mi amigo Harry de la universidad', no podía pensar en nada más, mientras que si escribía sobre Japón algo se desataba. Una de las historias que mostré a la clase se desarrollaba en Nagasaki cuando cayó la bomba y era contada desde el punto de vista de una joven. Mis compañeros de clase me dieron muchísima confianza. Decían 'esas cosas japonesas son muy emocionantes y vas a diferentes lugares'".

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