20 de noviembre 2009 - 00:00

Kirchner “invadió” Chubut contra el díscolo Das Neves

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Un asunto personal; pingüino y personal. Néstor Kirchner subió a cinco gobernadores a un avión oficial y los llevó, ayer, a un acto en Comodoro Rivadavia, en Chubut, como parte de una cruzada destinada a irritar al gobernador Mario Das Neves, el díscolo gobernador del PJ.

Cada palabra, fuera de su rap habitual de elogios al Gobierno, pareció destinada al mandatario peronista, alguna vez declarado ultra-K, que se propone como contracara del ex presidente y hasta renunció al PJ luego del rechazo a la dimisión presentada por Kirchner.

Ayer, escoltado por Daniel Scioli, el chaqueño Jorge Capitanich; el riojano Luis Beder Herrera, Daniel Peralta (Santa Cruz) y el entrerriano Sergio Urribarri, Kirchner eslabonó críticas innominadas a Das Neves. «No podemos subordinar ningún interés particular sobre el interés del conjunto» apuntó.

Trató, luego, de ocultar lo obvio: «No venimos a traer problemas a los hermanos chubutenses, sean de la idea que sean, sino a entender que el mundo vive momentos difíciles y para que siga creciendo la Argentina no es momento de pelear por candidaturas menores». Con ese tono, en el acto desarrollado en el gimnasio del Sindicato de Petroleros Privados de Comodoro Rivadavia, Kirchner reiteró que «no es tiempo de candidaturas», planteo que suena ambiguo mientras desde Olivos avala operativos clamor en su nombre.

Se sabe: autorizó maniobras de instalación de su nombre, luego activó las versiones de que podría ser Cristina y entre tanto deja correr las propuestas para que en 2011 el oficialismo, desde dentro del PJ, compita con una fórmula doble K: Kirchner-Kirchner.

Es más; ayer, en Comodoro, los hiperkirchneristas habían inundado el gimnasio con carteles con la consigna Kirchner 2011.

Se movió, en paralelo, como un presidente bis. «Cuando me comprometí en 2003 y cuando Cristina lo hizo en 2007 fue para cumplir, y acá hay 7.600 millones de pesos en obras en todas las localidades», dijo en un rol casi institucional. La aparición de Kirchner por Chubut es la segunda desde que perdió la elección el 28 de junio en Buenos Aires, día en que Das Neves lanzó -a las 18.01- su precandidatura presidencial para 2011, que anteayer reforzó con la apertura de un búnker en la Capital.

Anoche, luego del acto, desde el sector de Das Neves se retransmitió un mensaje. «Que Kirchner haya viajado a Chubut con gobernadores confirma que Das Neves es el único dirigente del PJ que lo puede vencer». Un rapto de triunfalismo prematuro del chubutense.

Precavido, el santacruceño había desglosado todo un libreto plagado de menciones de no belicosidad. «Venimos a tender un puente de amor para que esta Patagonia deje de ser patio trasero de la Argentina, porque saben lo que es vivir en el olvido», sostuvo en un tramo.

Luego, con el mismo tono, dijo que pondrá «la otra mejilla» ante «los ataques» y citó a su esposa: «Cristina me dijo que hay que trabajar para dar las soluciones que los chubutenses necesitan; ella no responderá las agresiones, sino que hará inversión, obras, rutas, escuelas, hospitales, con inversiones petroleras, generando trabajo, que es lo que necesita nuestro pueblo». Ese mundo perfecto tiene, en el día a día, otra realidad: Das Neves convive, hace meses, con un gobernador paralelo, el subsecretario de Pesca, Norberto Yahuar, que entrega subsidios, promete obras y negocia aportes con los intendentes al margen de lo que hace el mandatario formal.

Dejá tu comentario