Ningún eufemismo: el gobernador electo de Corrientes, Ricardo Colombi, entregó ayer en Olivos las cartas credenciales para su reingreso veloz al universo K, una maniobra que sorprendió, por el tono, hasta a Néstor Kirchner, el destinatario de la confesión.
Gestada en secreto durante dos semanas la cumbre de ayer entre Colombi y el patagónico es la antesala del encuentro que el correntino tendrá mañana en Casa Rosada con Cristina de Kirchner, escala «institucional» del pacto político sellado ayer en Olivos.
En estas horas, además, el electo agotó despachos de ministros: se vio con Aníbal Fernández, Florencio Randazzo y Alicia Kirchner. Arturo, primo que le pasará el bastón el 10 de diciembre, hacía tiempo que no pedía audiencia en un despacho oficial.
Colombi fue electo gobernador el 4 de octubre tras derrotar a su pariente y ex ministro, que era patrocinado por Julio Cobos. Ricardo, en tanto, contó con el respaldo de la UCR. De hecho, aquel domingo Gerardo Morales viajó a la provincia para festejar el triunfo.
El peronismo tuvo su propio ensayo: Fabián Ríos fue el candidato a gobernador pero no quedó, por un pu-ñado de votos, fuera del ba-lotaje. La apuesta de más peso, sin embargo, fue con «Camau» Espínola, el medallista olímpico que ganó la intendencia de la capital.
Pero ayer, como un viaje al pasado mediato, Colombi reactivó su alianza con los Kirchner, un formato concertador que alguna vez lo tuvo a un tramo de convertirse en el candidato a vicepresidente de Cristina de Kirchner. Perdió, se sabe, ante el mendocino Cobos.
Aquel ensayo concertador, de a poco, parece reconstituirse. Ayer Kirchner evitó ante Colombi una definción taxativa sobre si reasumirá o no la jefatura del PJ pero le transmitió que su voluntad es retomar «un proyecto plural».
Quijano
Alguna vez fantaseó con remixar la experiencia de Hortensio Quijano que fue vice de Perón: Quijano, como Colombi, era radical y correntino. En el reparto final, Cobos se impuso por un asunto pragmático: era el único gobernador de la UCR que no podía reelegir.
Y fue más lejos de lo que todos esperaban cuando proyectó hacia 2011. «El camino hay que construirlo y dentro de esa vía, Corrientes acompañará la candidatura de Néstor o Cristina de Kirchner», le dijo a la agencia Télam. Desató un previsible enojo entre los radicales.
Anoche, bajo fuego, Colombi explicó ante los suyos sus movimientos: recordó que fue el armador de la primera alianza entre la UCR y el PJ en el país, cuando en 2001 llevó como vice a Rubén Galantini, mixtura que repitió en 2003 y en 2005, ahora en alianza con Kirchner.
«Yo le ofrecí a Fabián Ríos que hagamos una fórmula conjunta», sostuvo para defender su regreso, espasmódico, al kirchnerismo. A esa jugada contribuyó un silencioso operador K: Roberto Porcaro. De todos modos, bajo la superficie, aparecen tres factores que explican la decisión de Colombi. A saber:


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