5 de octubre 2010 - 00:00

La ambición no descansa

Momento emotivo del Mundial, si lo hubo: Retegui y Aymar alzando la copa. «Las lágrimas de ese día fueron porque se terminaba el Mundial. Quería que durara toda la vida», recordó.
Momento emotivo del Mundial, si lo hubo: Retegui y Aymar alzando la copa. «Las lágrimas de ese día fueron porque se terminaba el Mundial. Quería que durara toda la vida», recordó.
«Hace un año y ocho meses que nos nombraron. Desde ese mismo instante comenzamos a soñar con cada componente del Mundial: la tribuna, la gente, el micro, el hotel, el recibimiento, los entrenamientos. Fuimos soñando todo». Por más que se le pregunte y repregunte, jamás se le va a escapar un «yo». Es como si la primera persona del singular no figurara en su vocabulario. En realidad, concibe su modo de trabajar como un gran equipo, en el que el todo es más que la suma de las partes.

Carlos Retegui no deja ningún concepto librado al azar. Cada palabra la piensa una y mil veces antes de soltarla.

A 24 días de la consagración en Rosario, el entrenador de Las Leonas va acomodando su vida cotidiana, luego de unas semanas en las que se convirtió en una de las figuras deportivas más requeridas por los medios. Pero el paso del tiempo no merma sus sensaciones por el «equipo del pueblo». «Compartimos absolutamente todo lo que nos fue pasando, siempre con respeto, y por eso nos acompañó hasta el pueblo. Realmente fue increíble», rememoró el «Chapa».

Lejos de paralizarlo, la nostalgia por el Mundial consumado lo moviliza a continuar perfeccionándose. Retegui ya planifica el futuro, con el Champions

Trophy de 2011, en Holanda, como objetivo más cercano. «De acá en adelante, tendremos una responsabilidad mayor. Ahora estamos más expuestos y tendremos que estar más contentos, más alegres, transmitiéndole más buena onda a la gente», señaló el DT, que mantiene una buena relación con los dirigentes de la Confederación Argentina, a tal punto que trabaja sin contrato, símbolo de confianza mutua.

En este proyecto a largo plazo, el «Chapa» perderá a cinco jugadoras, todas mayores de 30 años. Claudia Burkart y Mariana Rossi buscarán formar familia próximamente, y se suman al anuncio del retiro de Mariné Russo, Romina Vatteone (está casada y tiene un hijo) y Alejandra Gulla. Y hay dos a las que tendrá que convencer para que continúen. Son emblemas del seleccionado argentino, fueron parte de las dos conquistas mundialistas (Perth y Rosario): Luciana Aymar y Soledad García.

«Tenemos que dejarlas tranquilas, que descansen y disfruten. Le dieron mucho al hockey argentino. Nosotros tendremos que empezar un proceso con todo, laburando más que antes», analizó.

Por consideración del entrenador, edad y motivación deportiva, continuarán siendo Leonas con miras a los Juegos Olímpicos de Londres 2012 Macarena Rodríguez, Delfina Merino, Mariela Scarone, Daniela Sruoga, Belén Succi, Laura Aladro, Silvina D´Elía, Noel Barrionuevo, Rosario Luchetti, Giselle Kañevsky, Carla Rebecchi y Laura Dell Cole, algunas de las cuales volverán a entrenar el martes 12 de octubre. Por lo pronto, la semana pasada comenzaron a trabajar aquellas que no estuvieron en Rosario: Josefina Sruoga, Carla Dupuy, Macarena Abente, Victoria Zuloaga, Luciana Soracco, Martina Cavallero, Belén Zavalia, María José Fernández, Jimena Cedres y Melisa Pinter.

En principio, Las Leonas tienen planeado invitar en noviembre a algún equipo para jugar un amistoso en el interior del país. Además, en diciembre viajarán por invitación hacia Sudáfrica para jugar cinco test-matches con las locales, y en febrero se organizará el Cuatro Naciones en dos semanas consecutivas, con sede en Rosario y en Córdoba, al que serían invitados Holanda, Alemania y Sudáfrica. Como podrá apreciarse, la agenda del equipo argentino no se detiene. «Tocamos el cielo con las manos. Ahora queremos llegar al espacio». Palabra de un soñador nato.

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