La Anónima: pierde dinero por segunda vez

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Objeto social: "Supermercados, región sur".

Así de simple. Así de grave. Veníamos advirtiendo a los lectores hace más de un año que la situación estaba deteriorándose y que de no producirse un cambio este sería el resultado: por segunda vez en su historia (al menos la que tenemos registrada) pierde dinero, ahora en dólares libres 30% más que lo que cedía en plena crisis 2001/2. El problema es que de seguir el actual contexto, el resultado es sólo uno: seguirá perdiéndolo. A favor cuenta con la suerte que en lugar de "llevársela" durante los años de bonanza sus controlantes optaron por reinvertir las ganancias, eficientizar y agionar las operaciones y recién de ahí crecer y expandirse, lo que le da "espalda" y le permite "aguantar" esta o situaciones aún más complejas (por caso, la disparada del dólar resulta más que auspiciosa para sus exportaciones de carne). Pero aguantar no es ganar, y a la larga o a la corta una empresa que es obligada a fagocitarse tiene un solo destino... y no es bueno.



Podemos hurgar y hablar de lo que podría mejorar en lo interno, pero las espadas de Damocles que le apuntan, externas y comunes a muchas más que ella, han sido y son lo verdaderamente gravitante. La primera: salarios. Aquí el "enemigo" para patrones y especialmente para empleados es el costo laboral. Los sueldos pueden subir en términos nominales, pero si "el costo" no baja, el aumento terminará siempre jugando en contra de los trabajadores (vía inflación, menos puestos de trabajo, etc). Responsable: el Estado. La segunda espada: la carga impositiva: Nacional, Provincial y Municipal, y donde estos "tres socios fantasmas" se llevan más de lo que les queda a los propios "socci" de la empresa, con lo cual si no "aflojan", terminarán matando esta y otras "gallinas de los huevos oro". Un botón de muestra: por su distribución geográfica PATA enfrenta "disparates" como el 6,5% que abona por ingresos brutos en la provincia de Neuquén, cuando las cadenas extranjeras pagan el 5% en CABA y Provincia de Buenos Aires. La última espada es la realidad económica. En cualquier lugar del mundo, ante un panorama recesivo como el actual, los supermercados resultan favoritas, porque si bien sus márgenes son muy bajos (resultado/ventas menor a 2,5%) los ingresos tienden a ser consistentes. Este no es el caso argentino donde, por un lado las cadenas nacionales enfrentan a "los chinos" (que en contra de lo que se cree no compiten ni por precio ni por cercanía, sino por evasión e informalidad), solo asimilables al sistema con un "blanqueo laboral", y por el otro lo que ya vimos: un costo laboral y una presión impositiva para el que cumple, absolutamente desproporcionadas en una actividad con márgenes tan reducidos. Hasta que algo o todo esto no comience a cambiar en serio, sus números o las mejoras que viene logrando hacia adentro quedan en segundo plano. Perdió $ 120.316.000.

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