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La Argentina y Brasil hoy firman acuerdo (parcial)
Fernando Pimentel, Débora Giorgi
De todos modos la misión argentina llega a Brasilia con otra carta a favor: el flamante dato de la balanza bilateral de mayo que refleja que las barreras y trabas que implementaron los dos gobiernos han afectado más a la Argentina. Al margen que el déficit sigue creciendo y ya duplica los niveles de 2010 (ver nota aparte), lo más preocupante es que las exportaciones argentinas cayeron por primera vez en el año frente al mes anterior. Esto se explica por las menores ventas de autos y autopartes por las restricciones comerciales aplicadas por Brasil.
Cuando la negociación se empantanó por el lado técnico, los gobiernos recurrieron a las políticas y diplomáticas para que la pulseada no terminara en una crisis terminal y lograron así que ambos ministros retomaran el diálogo.
Los contactos argentinos esgrimieron la necesidad de que el Gobierno de Rousseff ahora devolviera el gesto solicitado por el expresidente Lula da Silva cuando pidió una tregua en medio de la campaña electoral que llevó a Dilma a sucederlo. Es ahora la Presidente argentina quien enfrenta un período preelectoral y no puede aparecer soltándole la mano a la industria local.
Lo que está claro es que Brasil está dispuesto a ceder en el conflicto que desataron las licencias no automáticas para importar autos, pero Dilma exige cierta reciprocidad.
Si bien Pimentel no quiso que se llegara a este nivel de conflicto (autos explica el 50% del comercio bilateral), recurrió a esta estrategia como modo de poner contra la pared a los funcionarios argentinos que no satisfacían sus reclamos por las licencias retenidas de productos brasileños.
Pese a todo el mercado argentino sigue siendo importantísimo para los exportadores brasileños, y ello explica por qué no quebraron lanzas con los negociadores argentinos.
Giorgi volverá a plantear la necesidad de equilibrar el comercio (sobre todo el vinculado con la industria manufacturera), aunque ello dependa de varios factores estructurales, que requieren soluciones de más largo aliento.
«El tratamiento de las asimetrías resulta esencial para avanzar hacia una integración más profunda pero sólo pueden esperarse resultados a mediano y largo plazo» señaló Giorgi antes de viajar a Brasil y sostuvo «la necesidad de adoptar, en forma paralela, medidas que contribuyan, de forma más inmediata, a equilibrar el intercambio comercial y profundizar el proceso de integración». La ministra también planteará cuestiones pendientes de acceso de determinados productos argentinos al mercado brasileño, como aceite de oliva, bebidas alcohólicas, leche en polvo, mosto a granel y electrodomésticos de línea blanca, y las trabas al financiamiento por parte del BNDES a empresas argentinas de maquinaria agrícola y camiones.


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