3 de agosto 2011 - 00:00

La caballería y la Fed siempre llegan tarde

La caballería y la Fed siempre llegan tarde
Nuestro comentario sobre la rueda del viernes terminaba con la idea de que ésta iba a ser una semana para alquilar balcones. ¿Por qué alquilar balcones?: porque a ellos no suele llegar el agua de las inundaciones y desde ahí podemos ver relativamente cómodos cómo corre la san..., cómo suceden las cosas. El acuerdo alcanzado ayer para extender la emisión del Tesoro reforzó el convencimiento de que las calificadoras le bajarán el rating a los EE.UU., lo que es un motivo más por el cual en su próxima reunión del día 9 la Fed intentará calentar la economía norteamericana anunciando otra recompra de títulos o algo parecido, a pesar de que es evidente lo fútil que ha sido este camino (en junio, la Fed estimó el crecimiento 2011 en el 2,4%, hoy no llega al 2% y la tasa a 10 años está en el 2,62%, casi lo mismo que en noviembre, cuando lanzó el QE2). Claro que esto no fue lo único que pesó en el ánimo de los inversores para que el Dow terminara el día desplomándose un 2,19% a 11.866,62 puntos con un muy fuerte incremento del volumen. Por ejemplo, tuvimos datos de la macro local (consumo) que continuaron mostrando una economía que se achica y una crisis en Europa que crece día a día (en lugar de hablar de tasas y otras minucias, sólo mencionaremos que la gente del JP Morgan estima que para septiembre Italia se queda sin dinero para hacer frente a sus obligaciones y para febrero será el turno de España). No debe sorprender demasiado si decimos que el precio del oro ganó el 2,37%, marcando un nuevo récord en u$s 1.657,4 por onza (el petróleo bajó el 1,68% a u$s 93,3 por barril), aunque tal vez no todos estén al tanto de que fue una muy buena jornada para el franco suizo y para las empresas tabacaleras, que -con las bajas de las últimas semanas- seguramente hayan conseguido incorporar una buena cantidad de adictos a su base de clientes. ¿Será que la recesión está más cerca de lo que creíamos?

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