La Canasta Básica Total subió fuerte en marzo: 3% a $14.090
La variación del indicador se ubicó por encima de la inflación (+2,4%). En el primer trimestre, la CBT aumentó un 7,1%, mientras que la CBA creció un 6,2% a $5.798,57.
El costo de la Canasta Básica Total (CBT) -que marca la línea de la pobreza- creció en marzo un 3,05% a $14.090,52 para una familia tipo computa por dos adultos y dos menores de edad, informó ayer el INDEC. A su vez, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide los precios de los alimentos de primera necesidad y que marca el umbral para no caer en la indigencia, también registró un alza del 3,05% y se ubicó en $5.798,57.
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La fuerte suba en los precios de los alimentos y el incremento de los servicios -en especial la tarifa del gas- fueron los disparadores de dichos aumentos. Ambos indicadores se ubicaron por encima del Índice de Precios al Consumidor que mide el INDEC (IPC-GBA), que en marzo registró un incremento del 2,4% respecto a febrero. En el primer trimestre, el nivel general de inflación acumuló un avance del 6,3%. En ese sentido, en los primeros tres meses, el costo de la CBA (+6,2%) creció por debajo del IPC-GBA, mientras que la CBT (+7,1%) tuvo un incremento superior al nivel general del índice.
En la Ciudad de Buenos Aires, de acuerdo al relevamiento realizado por la Dirección de Estadísticas porteño, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños, requirió en marzo obtener ingresos por $14.620,17 para superar la línea de pobreza, y de $7.260,08 en el caso de la Canasta Alimentara Básica. Entre las mediciones privadas, una familia tipo necesitó en marzo ingresos por $12.709 (+3,6%) para no caer en la pobreza, según estimó la Fundación FIEL, mientras que la CBA aumentó un 3,2% a $5.473.
La CBA se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades. Para este trabajo, el organismo que dirige Jorge Todesca selecciona los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población, a partir de la información provista por la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares. La CBT, en tanto, mide a alimentos, servicios, movilidad y la indumentaria mínima se requieren para no caer debajo de la línea de la pobreza.
Según los últimos datos publicados por el organismo que lidera Jorge Todesca, el Índice de Pobreza alcanzó en el segundo semestre del año pasado al 30,3% de la población, por debajo del 32,2% que había registrado en el segundo trimestre del 2016. A su vez, el 6,1% fueron considerados como indigentes, es decir, sus ingresos no alcanzan para comprar la cantidad de alimentos suficientes, también por debajo del 6,3% de la medición anterior.