22 de octubre 2009 - 00:00

La candidata de Lula logró sumar un apoyo clave. ¿Le alcanzará?

El centrista PMDB ha sido aliado de Lula en sus dos mandatos y ahora renueva el pacto a favor de la candidatura de Dilma Rousseff. Es el partido con mayor presencia territorial de Brasil, lo que podría ser decisivo de cara a las presidenciales de octubre de 2010.
El centrista PMDB ha sido aliado de Lula en sus dos mandatos y ahora renueva el pacto a favor de la candidatura de Dilma Rousseff. Es el partido con mayor presencia territorial de Brasil, lo que podría ser decisivo de cara a las presidenciales de octubre de 2010.
Brasilia - La candidata del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó ayer el apoyo del mayor partido político del país, lo que le dio a su postulación presidencial un impulso clave.

El centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) respaldó la candidatura de la jefa de Gabinete de Lula, Dilma Rousseff, para las elecciones generales de octubre del año que viene.

«Ambos partidos acordaron de mutuo acuerdo un compromiso preliminar para la elección presidencial de 2010», dijo el PMDB en una declaración conjunta con el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula da Silva.

El acuerdo aún tiene que ser aprobado por las convenciones de ambos partidos.

En virtud de la alianza, el centrista PMDB, que ya forma parte de la coalición gobernante de Lula, escogería entre sus filas al compañero de fórmula de Rousseff por la vicepresidencia y participaría en la planificación de su plataforma gubernamental.

La economista y ex ministra de Energía aún tiene que anunciar oficialmente su candidatura. Ha insinuado que va a continuar ampliamente con las políticas de Lula, pero que podría realizar ajustes a las metas inflacionarias del Banco Central, agregando como objetivos el crecimiento económico y laboral.

«Es el primer paso para consolidar esta alianza nacional que fue preestablecida», dijo el presidente del PMDB, Michel Temer, luego de que ambos partidos llegaron a un acuerdo durante una cena encabezada por Lula da Silva en el palacio presidencial.

Rousseff, que es superada ampliamente en los sondeos de opinión por el gobernador del estado de San Pablo, José Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), obtendrá así un importante apoyo logístico y financiero del partido con mayor presencia en el país. Dado que es el partido con mayor cantidad de escaños en el Congreso, el PMDB contará con mayor cantidad de horas gratuitas de radio y televisión que otros partidos durante la campaña.

El partido, una poderosa maquinaria que reúne a políticos de centro, controla más de un tercio de los gobiernos estaduales y casi un cuarto de las alcaldías de Brasil. La televisión, que llega a más del 90% de los hogares, incluso en áreas remotas del Amazonas, ha sido tradicionalmente uno de los medios más efectivos para realizar campañas políticas en Brasil, aunque se espera que internet tenga una creciente influencia en las elecciones del próximo año.

«El gran problema de Rousseff es que es relativamente desconocida. El tiempo en televisión ayudará, pero no lo resolverá eso necesariamente», dijo José Luciano Dias, un consultor político de Brasilia.

Rousseff, que acaba de superar un cáncer, ha intentado cambiar su imagen de tecnócrata con un estiramiento facial previamente este año y entrevistas sobre su vida personal en revistas para mujeres.

Pero aún vacila con frecuencia en sus discursos y recurre a jerga técnica que no entiende la audiencia.

«Su carisma y discurso no son los mejores; hoy le doy un 50% de posibilidades de ganar», aventuró Dias. El ex gobernador del estado de Ceará y potencial rival Ciro Gomes podría bajarse de la carrera presidencial a comienzos del próximo año y postularse a gobernador del estado de San Pablo, dejando espacio para Rousseff, según informes periodísticos.

Pero al menos otros dos candidatos de izquierda, la ex ministra de Medioambiente Marina Silva y la ex senadora Heloísa Helena aún procuran el mismo voto femenino de izquierda que busca Rousseff. Serra, un político veterano, también enfrenta desafíos, incluyendo una posible postulación rival dentro del propio PSDB por parte del gobernador estatal de Minas Gerais, Aécio Neves.

Se cree que varios legisladores del derechista Partido Demócratas (DEM), un aliado del PSDB, prefieren a Neves.

Agencias Reuters, ANSA y DPA

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