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La CEPAL puso en duda dato sobre pobreza
En su «Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2009», la CEPAL se muestra optimista cuando señala que la recuperación será «más rápida que lo previsto» en la región. Sin embargo, enciende algunas luces de alerta cuando advierte que «persisten dudas sobre si la recuperación será sostenida en el tiempo, ya que el escenario externo aún genera incertidumbre y podría afectar las expectativas de crecimiento de la región».
Los números de la CEPAL muestran que la reactivación será más notoria en América del Sur y Centroamérica (excluyendo México), que alcanzarían el próximo año tasas de crecimiento del 4,7% y del 3%, respectivamente, mientras que en el Caribe el repunte sería menor (1,8%).
Brasil, la economía más grande de la región, encabezará el crecimiento de América Latina el próximo año, con una expansión del 5,5%, seguido de Perú y Uruguay (5%), y Bolivia, Chile y Panamá (4,5%). La Argentina se expandirá un 4%, mientras que México lo hará en un 3,5%, al igual Costa Rica y República Dominicana.
En el capítulo referente a la Argentina, la CEPAL repasa
la evolución de la economía del país durante 2009. En ese sentido, en unas líneas pone en duda los indicadores sociales. «Según las cifras oficiales informadas, los índices de pobreza e indigencia se redujeron significativamente alrededor del 14% y del 15%, respectivamente, pese a que otros datos revelaron que éstos se mantuvieron o incrementaron esos niveles de incidencia», señala el documento. En 2010, las mejores expectativas de crecimiento y el alza en los precios de algunos productos básicos que la región exporta permitirían un aumento en los ingresos públicos de la región, con la consecuente mejoría del saldo fiscal.
La rápida recuperación, que comenzó registrándose en marzo de este año en Brasil y en setiembre en el resto de los países, dejará atrás un 2009 de crisis que puso fin a un inédito ciclo de crecimiento de seis años.
El rebote de la producción industrial y el comercio a nivel mundial, y la recuperación de los precios de los productos primarios son signos de que lo peor de la crisis pasó, comentó secretaria general del organismo, la mexicana Alicia Bárcena.
La crisis arrastró a la pobreza a unos nueve millones de latinoamericanos, haciendo aumentar en un punto el indicador de pobreza regional, que alcanzó al 34,1% de la población (189 millones de pobres), algo que incluye a unos 76 millones de indigentes (el 13,7% de la población).
También provocó un aumento en el desempleo respecto de 2008, cuando totalizó en el 8,3% de la fuerza laboral, con un deterioro en la calidad de los puestos de trabajo generados.


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