Las oficinas del megaestafador Bernard Madoff ocupan un piso en el edificio del 885 Third Avenue, más conocido como «Lipstick Building» por su forma oblonga que recuerda a la de un lápiz labial. A partir de ese dato, las conexiones con la Argentina se suceden: su desarrolladora original -sobre un diseño del arquitecto Philip Jonson- fue la firma Hines, que supo tener un terreno en Acceso Norte y Paraná, del que se deshizo en 2002. Con el tiempo lo compró la constructora Tishman Speyer, una de las mayores de Estados Unidos, que tuvo un terreno en el Dique 4 con los hermanos Neuss, del que también salió ese mismo año. Sin embargo, la verdadera conexión pasa por el actual dueño de 30% del edificio: en julio de este año se anunció que una firma argentina compraba un tercio del Lipstick, por el que pagó u$s 23 millones. Esa firma era IRSA, que involuntariamente se convirtió en «landlord» de este embaucador.
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