El exfiscal Janot lo acusó de dirigir “una organización criminal” y de haber recibido 189 millones de dólares.
DE GIRA. El presidente de Brasil, Michel Temer, recibió la noticia en Nueva York, hacia donde viajó para participar de la Asamblea General de la ONU.
Brasilia - La mayoría de los jueces de la Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) de Brasil rechazó ayer el pedido del presidente Michel Temer de bloquear la denuncia presentada en su contra por la Fiscalía General como presunto líder de una "organización criminal" para desviar fondos estatales.
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El voto de seis de los once magistrados del abre la puerta para enviar la denuncia a la Cámara de Diputados, donde los legisladores deberán decidir si autorizan darle curso al caso. "La palabra está con la Cámara de Diputados", dijo el juez Luís Roberto Barroso al explicar su posición.
Esta nueva derrota de Temer pone punto final a la batalla judicial que había lanzado su defensa para frenar un caso que, hipotéticamente, podría costarle el cargo al jefe de Estado.
El tribunal había dejado pendiente el miércoles pasado un pedido para impedir que la Fiscalía presentara cargos hasta que se determine si hubo irregularidades en la obtención de las pruebas surgidas en las delaciones de los directivos del gigante de la alimentación JBS.
Esa postergación abrió una ventana que aprovechó el fiscal Rodrigo Janot, que terminó su mandato el domingo pasado, para presentar su segunda denuncia contra Temer, como jefe de una "organización criminal" integrada por varios de sus principales ministros y colaboradores y por tentativas de obstrucción de la labor de la justicia. De acuerdo con la denuncia, esa "organización criminal" recibió "por lo menos 587 millones de reales (unos 189 millones de dólares) en sobornos".
Con la decisión en la corte, la nueva denuncia debería recorrer el mismo tortuoso camino que unas acusaciones por corrupción pasiva que la Fiscalía presentó contra Temer en junio pasado y que acabaron en los archivos, después de que el pleno de la Cámara de Diputados las rechazara a principios de agosto. El caso sería analizado primero por la Comisión de Constitución y Justicia del órgano legislativo, que debatiría el asunto por un plazo de hasta quince sesiones y redactaría un informe que luego será remitido y votado en la Cámara de Diputados.
Si al menos dos tercios de los 513 diputados votan por aceptar la denuncia, el trámite volverá al STF, que decidirá si finalmente instaura el juicio contra Temer, quien en ese caso sería suspendido del poder durante los 180 días que duraría el proceso.
Sin embargo, y a pesar del inicio de un trámite similar al que en agosto pasado naufragó en el pleno de los diputados, en los círculos políticos existe la convicción de que esta nueva denuncia correrá la misma suerte. A pesar de que según una reciente encuesta la tasa de aprobación del Gobierno de Temer se sitúa en mínimos históricos del 3,4 %, el presidente mantiene el apoyo de una mayoritaria base parlamentaria que ya bloqueó la primera denuncia y ahora se alista para hacer lo mismo con estas nuevas acusaciones.
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