El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, insistió ayer con la posibilidad de que el máximo tribunal trate las candidaturas testimoniales antes de las elecciones del 28 de junio, y señaló que «hay que tomar estos temas con la máxima seriedad, con la idea de fortalecer las instituciones».
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Si bien evitó pronunciarse sobre una postura personal de las postulaciones impugnadas de Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, Lorenzetti volvió a repetir la disposición de la Corte a estudiar el tema antes de los comicios, en una clara señal de que los expedientes llegarán a la Corte, una vez que dictamine sobre las apelaciones la Cámara Nacional Electoral.
Según adelantaron desde el tribunal de alzada, los camaristas Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munné se pronunciarán hoy, o a más tardar mañana, sobre todas las apelaciones que llegaron la semana pasada a la Cámara, incluidas las impugnaciones del Acuerdo Cívico y Social contra las postulaciones del gobernador de la provincia de Buenos Aires y del jefe de Gabinete. También dictaminarán sobre la impugnación a la postulación de Kirchner y las objeciones del juez electoral bonaerense, Manuel Blanco, a las cuatro candidatas a diputadas por la provincia de la lista de Unión-PRO. Todos ellos presentaban problemas para acreditar dos años de residencia en el territorio por el que compiten, como exige el Código Nacional Electoral.
Luego de una semana de tensiones y desacuerdos entre los miembros del cuerpo, y de reunirse durante el fin de semana para seguir analizando los casos, se mantiene la línea de un fallo unánime que avale todas las candidaturas, pero con fuertes admoniciones para los partidos políticos. Las testimoniales siguen estando, por supuesto, en el centro del debate. En este sentido, es probable que uno de los jueces -quien mostró la postura más inflexible para aprobar las candidaturas antitraición del kirchnerismo- dictamine igual que sus compañeros de Cámara, pero por su voto. Es decir, con argumentos propios.
El pronunciamiento del máximo tribunal electoral, sin embargo, no será el final de la novela que protagonizó la campaña electoral hasta el momento. Desde que la semana pasada el presidente de la Corte comenzó a hacer declaraciones respecto a las testimoniales, se abrió la posibilidad de una secuela judicial, que puede llegar a extenderse hasta la semana de las elecciones. Incluso hasta después de los comicios, ya que el máximo tribunal no tiene tiempos pautados para resolver los expedientes. A pesar de estas reglas generales, el propio Lorenzetti destacó que el cuerpo estaría dispuesto a resolver antes del 28 de junio.
La entrada en escena del máximo tribunal, que se había corrido de la polémica rápidamente con la afirmación del ministro Carlos Fayt de que el cuerpo no iba a tener tiempo para tratar el tema antes de las elecciones, obliga a repartir las cartas de nuevo y pensar en otra discusión jurídica de largo aliento (¿por qué si no la Corte iba a entrar en un partido, del que ya se había retirado?). Mientras tanto, la campaña avanza: en 20 días comienza la veda electoral y todavía ni siquiera se sabe si los candidatos cuestionados pueden ocupar sus lugares en las listas o no. A este paso, la carrera por el recambio legislativo con postulantes oficiales va a ser la más corta de las historia política argentina.
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