Al final la decisión del Banco Central Europeo de reducir su tasa de referencia en 0,05 punto, en lugar de los 0,10 que estimaba el consenso del mercado, y que debiera de haberse interpretado como que la situación en el Viejo Continente no era tan "candente", como parecía, terminó siendo una mala señal para los mercados (a esta medida sumó un incremento de millones en títulos por mes expandiéndola a títulos no bancarios, cuando se esperaba que fueran millones). Así el Dow que ganaba 0,75% en la mañana se desbarrancó 1,02% pasada la una de la tarde (hora del Este), recuperándose por la tarde para quedar prácticamente sin cambios al ceder 0,03% a 16.995,13 puntos. El petróleo (WTI) que antes de la apertura de la rueda había alcanzado a trepar 0,34%,se desbarrancó 2,79% hacia las once cerrando 1,18% abajo en u$s 37.8 por barril (la reunión de la OPEC del 20 de marzo se pospuso según Rusia hasta que Irán confirme que pone un techo a su producción), mientras el euro que había abierto cediendo 1% en la mañana, alcanzó el máximo en un mes frente al dólar trepando 3% (no hay registros de semejante volatilidad). De alguna manera la sensación del mercado fue que así como en la reunión de diciembre Mario Draghi había desilusionado al mercado por lo poco, esta vez quiso compensar "con lo mucho" (dijo que no estima que hagan faltan nuevos recortes de tasa), forzando como entonces una veloz cobertura de posiciones abiertas. El problema es que el mercado financiero le contestó con algo parecido a aquello de "comprar con el rumor y vender con la noticia". En otro frente, y luego de las malas colocaciones de títulos a 3 y 10 años de las ruedas anteriores en la colocación de títulos a 30 años de ayer, el Tesoro registró una demanda importante, si bien la tasa a 10 años trepó a 1,93%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario