1 de diciembre 2011 - 00:00

La duda es si fue una cura o una curita

La duda es si fue una cura o una curita
El objeto de esta columna, más allá de describir parte de lo que ha ocurrido o está ocurriendo en el mercado bursátil norteamericano (nunca podremos describirlo todo y sólo esporádicamente lo que es realmente importante a futuro), es estimularlo -y estimularnos nosotros- para pensar en lo que está pasando o puede llegar a pasar, para pensar mas allá. Por eso para nosotros no tiene -sinceramente- ninguna importancia el tener o no razón (en general, si algún desliz de nuestra parte prueba ser acertado, seguramente es por las razones equivocadas y si quien acierta es usted, lo felicitamos). En las últimas semanas, mientras arreciaban las críticas contra Angela Merkel, Sarkozy y el Banco Central Europeo, desde esta columna comenzamos a advertir que había señales más que evidentes de que estaban preparando un proyecto de largo plazo para sanear la Unión y que lo que faltaban eran las medidas coyunturales como para zafar de los problemas del día a día. Advertimos también que el tiempo se estaba acabando y que antes de mediados de este nuevo mes (diciembre) ya debía estar todo decidido. ¿Esperábamos una medida como la que anunciaron ayer la Fed, el BCE, el BoJ, etc. (la decisión China de reducir los encajes corrió por otro lado y no estamos tan seguros de que sea lo mejor para Occidente, ya que golpea al yuan y estimula el flujo de fondos hacia Oriente)? Caía dentro de nuestras posibilidades (en septiembre se hizo algo similar, extendiendo el plazo de los swaps a tres meses, aunque pareció más un ensayo que una medida de fondo), pero tal vez para más adelante, cuando las papas realmente quemaran (en definitiva, no, no la esperábamos, así como no conocemos a nadie que lo hiciera). Por un lado nos alegramos, no de la suba de las acciones por más que muchos amigos estén festejando el 4,24% que ganó el Dow al cerrar en 12.045,68 puntos (la mayor suba diaria desde marzo de 2009), sino porque finalmente salió a la luz algo concreto de todas las charlas, reuniones, dimes y diretes de los últimos meses. Pero por otro lado no podemos dejar de plantearnos algunas dudas: ¿el acuerdo de prestarse dinero ente los bancos centrales y reducir las tasas, es una cura o una curita?, ¿la situación es tan mala como sugiere el anuncio?, ¿quienes perdieron ayer?, etcétera...

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